"Mi reacción inmediata fue de pánico y claustrofobia": Alexander Skarsgård se transforma en el hombre de mimbre perfecto para Olivia Colman
por José Ignacio Cuenca
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Los actores protagonizan una atípica historia de amor en un pequeño pueblo pesquero. Se titula 'Wicker' y llega a los cines el 30 de octubre

En un pequeño pueblo costero durante lo que parece la Edad Media vive una pescadora solitaria. Sufre las burlas constantes de sus vecinos porque no tiene marido y, harta de los comentarios, decide pedirle a un artesano local un proyecto especial: quiere que le haga un marido de mimbre. Cuando este ser cobra vida resulta ser mucho más tierno y carismático de lo que nadie hubiera imaginado. La devoción mutua entre ambos desata una ola de celos, desconcierto e hipocresía que sacude a toda la comunidad.

Esto es lo que cuenta Wicker, la inesperada comedia romántica del año que protagonizan Olivia Colman y Alexander Skarsgård. La cinta está dirigida por Alex Huston Fischer y Eleanor Wilson y apunta a ser una de las grandes sorpresas del año. Quien ya la ha visto asegura que es una fábula divertida, mordaz y muy emotiva. Como la han definido algunos medios, "un cuento de hadas peculiar".

Wicker
Wicker
Dirigida por Alex Huston Fischer, Eleanor Wilson
Con Olivia Colman, Alexander Skarsgård, Peter Dinklage
Fecha de estreno 30 de octubre de 2026

"En realidad, no la consideraba una persona solitaria. Me atraía su capacidad de actuar por cuenta propia; es la única que tiene su propio trabajo y su propio dinero. Además, creo que se sentía perfectamente a gusto consigo misma, probablemente más que cualquier otra persona en el pueblo. Los demás no lo entendían porque ella desafiaba las normas establecidas", describe Colman acerca de su personaje en una rueda de prensa a la que SensaCine ha tenido acceso.

"Me encanta cómo el pueblo empieza a desmoronarse cuando ella, por fin, consigue aquello que todos los demás deseaban", apunta la actriz. El marido de la pescadora es todo lo contrario a lo que son los hombres que ella conoce. "Contrasta con los demás habitantes del pueblo -con los otros maridos-, porque creo que lo fundamental es que él presta atención a su pareja y a sus necesidades. No la ve como una extensión de sí mismo, ni de sus propios deseos o ambiciones. Y eso es lo que descoloca a todo el pueblo. Insisto: él presta atención. Es algo tan básico, simplemente prestar atención", explica Skarsgård.

"Me parece que tiene algo encantador el hecho de que sea una fábula. Esto permite abordar ciertos temas —tú lo explicas con mucha más elocuencia que yo—, como el patriarcado, la naturaleza del matrimonio o la crítica social, pero desde una perspectiva ligera. Así, todos podemos verlo, reírnos y, de repente, decir: 'Un momento...", reflexiona Colman, ante lo que su compañero añade: "Me pareció una obra increíblemente romántica que, además, incluye una gran carga de crítica social, pero sin llegar a ser nunca molesta. En ningún momento tuve la sensación de que el guionista estuviera intentando imponerme un mensaje a la fuerza".

Vertice

"Pánico y claustrofobia"

La sensación de "pánico y claustrofobia" fue lo primero que sintió Skarsgård la primera vez que se puso el traje de hombre de mimbre. Tuvo que aprender a superarlo porque cada día debía pasar por ese mismo proceso.

"Mi reacción inmediata fue de pánico y claustrofobia, ya que la pieza estaba pegada a mi rostro. Pero, sinceramente, resultó muy emocionante ponérmela por primera vez, porque fue creada por Wētā Workshop en Nueva Zelanda, donde un equipo -compuesto, creo, por entre 30 y 40 artistas- trabajó en ella durante 18 meses", comenta el actor.

Actuar con una máscara pegada al rostro no hizo que el actor tuviera que esforzarse menos en su interpretación. Todo lo contrario. "Era la primera vez que tenía que exagerar todas mis expresiones para transmitir lo que quería, ya que, al tener la máscara pegada al rostro, cualquier matiz sutil se perdía; un ligero fruncir de cejas, por ejemplo, no se notaba en absoluto. Así que tuvimos que experimentar", explica el actor. Tuvieron que exagerar los gestos y al principio dudaba de que estuviera funcionando, pero cuando lo vio en el monitor se dio cuenta de que iban por buen camino.

"Tuve que confiar plenamente en Al y El, porque les decía: 'Chicos, esto se siente fatal. Estoy aquí sentado con Olivia Colman y parezco un payaso'. Pero ellos me decían: 'No, mira el monitor. Se va a entender bien. Solo tienes que intensificar todo lo que haces un 45 %. Así, el resultado final parecerá mucho más sutil", comparte.

Wicker se estrena en cines este viernes 30 de octubre.

José Ignacio Cuenca
José Ignacio Cuenca
-Corresponsal en Los Ángeles
José Ignacio Cuenca es corresponsal de SensaCine en Estados Unidos. Actualmente vive en Los Ángeles.
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