Nota películas
Mi SensaCine
    La moda y 'Cruella': cuando el vestuario cuenta el nacimiento de una diva punk
    Por Sara Heredia — 3 may. 2021 a las 14:27

    Emma Stone encarna a la famosa villana de Disney en una nueva versión que llegará a las salas de cine y Disney+ el 28 de mayo. La diseñadora de vestuario, Jenny Beavan, explica cómo ha contado su transformación a través de los trajes.

    Puede que te suene Jenny Beavan por haber subido a recoger el Oscar vistiendo pantalones, una chaqueta de cuero y un fular a rayas, muy alejada de los trajes de etiqueta de sus compañeros de industria. También puede que te suene por ser la responsable del disruptivo vestuario de Mad Max: Furia en la carretera, que nos volvió locos a todos. En Cruella vuelve a derrochar imaginación en el "mayor trabajo" que ha hecho, según sus propias palabras. En un encuentro con periodistas, Beavan ha desvelado la influencia punk detrás de la protagonista, cómo saca ideas de la vida diaria y el sinfín de retos que han tenido que superar para desarrollar la cinta que Disney estrena el 28 de mayo (en cines y Disney+ con Acceso Premium).

    Los datos hablan por sí solos: 277 trajes, 47 de ellos únicamente para Cruella y 33 para la Baronesa; 4 personas haciendo flores de papel durante 5 semanas para una única escena; 8 camiones de atrezzo cada día de rodaje. El esfuerzo creativo para dar con la estética ideal es impresionante.

    La moda es un elemento omnipresente en Cruella y adopta un lenguaje muy importante para contar los orígenes de la villana. Cuando comienza la historia nos encontramos con Estella, una estafadora que sueña con ser diseñadora. Tras conocer a la Baronesa, se va transformando en la villana que todos conocemos. De la joven punk pasamos a una diva anárquica, pero sofisticada, que está decidida a arremeter contra su enemiga con espectacularidad y trajes cada vez más trabajados.

    Cruella, una mezcla de Nina Hagen y Vivien Westwood

    La anárquica protagonista tiene un estilo muy marcado en el filme. El legado del personaje y la estructura del guion ayudaron a que Jenny Beavan tuviese una idea muy clara de lo que quería. Estella está construida con una gama de colores muy limitada pero totalmente eficiente. El blanco, negro, gris y rojo pasan a ser parte de su personalidad y nos explican sus orígenes y posterior transformación en Cruella.

    Beavan cuenta que todo comenzó cuando vio una foto de Nina Hagen, la artista punk alemana que lideró el movimiento new wave a finales de los 70 y principios de los 80. Sus otras influencias han sido Vivienne Westwood, diseñadora de moda que llevó la estética punk a la escena más ‘mainstream’ y creadora de la ropa de la famosa boutique SEX, por donde desfilaron las grandes figuras del punk de los 70, como los miembros de Sex Pistols o Siouxsie Sioux. La marca BodyMap, que tuvo gran importancia en el movimiento post-Punk y New Romantic de los 80, ha sido otra fuente de ideas.

    A la izquierda, Nina Hagen (imagen de Denis Barthel). A la derecha, Emma Stone como Cruella en una imagen promocional de la película.

    Emma Stone quedó entusiasmada con la estética que habían preparado para su personaje. "Cuando vi por primera vez el look completo de Cruella debo reconocer que hice muchísimas fotos. Fue un día muy narcisista. Y eso encaja a la perfección con Cruella".

    Lo establecido vs. Lo antisistema

    Cruella nos presenta dos mundos enfrentados. Por un lado, la escena elitista y aristocrática que reinaba en Regent’s Park y que albergaba nombres como Dior, Balenciaga o Givenchy. Por otro, el movimiento punk que se formaba en Notting Hill y que dio lugar al arte de Vivienne Westwood o Alexander McQueen. En los 70, el sistema se vio irrumpido por las nuevas voces ‘underground’ que rompieron con todo lo establecido. Algo que queda muy bien representado por Estella y su panda de maleantes, que llegan para acabar con todo lo que define a la Baronesa.

    Este choque de culturas se cuenta a través de las decenas de trajes que visten los personajes. "Siempre hay una historia detrás de cada traje. La moda no va solo sobre ropa", asegura Jenny Beavan.

    Hay que encontrar la esencia de la historia. Hay que entender al personaje y ver lo que necesita. Soy muy intuitiva. La gente me dice: '¿Por qué escogiste ese color?'. Y digo 'No sé, me parecía que pegaba'

    El otro aspecto que había que contar era cómo la Baronesa convirtió a Estella en Cruella. Ella es la razón por la que existe la villana de 101 dálmatas. "Sin la Baronesa, no habría habido una Cruella.  Todo lo que hace la Baronesa influye en la creación de Cruella De Vil", explica el productor Andrew Gunn. En contraste con la anarquista Estella, crearon a esta dama de alta sociedad inspirada en Joan Crawford o Elizabeth Taylor.

    Cuando llegó el momento de crear a la antagonista, Beavan tenía muy claro como quería que fuese. El estilo punk de Estella tenía que verse enfrentado con el clasicismo de la Baronesa. Para ella siguieron una estética pegada a María Antonieta, donde cada detalle llevase plasmado su toque aristocrático. "Emma Thompson tiene una excelente figura, ¿por qué no aprovechar eso? Se trataba de plasmar su historia y encontrar sus colores, que en su caso eran más marrones", señala.

    Un reto tras otro

    Cuando Beavan recuerda cómo llegó al proyecto, señala la tarea imposible que era. En muy poco tiempo, tuvo que vestir a 61 personajes, cada uno con decenas de cambios de vestuario. Y, lo que es más complicado, contar su historia a través de lo que llevan puesto. A esta diseñadora le encantan los retos y se metió de lleno en ello, aunque no estaba sola. Las diseñadoras Sarah Young, Sheara Abrahams y Sally Turner, así como Nadia Stacey -que creó hasta 240 pelucas-, estaban en su equipo.

    Juntas definieron a los protagonistas con su trabajo e hicieron que la presencia de Estella/Cruella resultase impactante. A lo largo de la película, vemos cómo la protagonista irrumpe en varias alfombras rojas poniéndolo todos patas arriba. Uno de los momentos más icónicos se da cuando cubre por completo el coche de la Baronesa con su vestido rojo. Todo un reto para el equipo de vestuario, que tenían que hacer una falda lo suficiente larga para tapar el vehículo, pero lo bastante ligera para poder llevarla. Así surgió un vestido compuesto por 5060 pétalos y 393 metros de muselina.

    Otro reto fue la Gala Benéfica en la que Estella envía a decenas de personas vestidas en blanco y negro para poder esconderse a simple vista. Para esta secuencia, contaron con 74 miembros del equipo ‘Cruellizados’, 88 pelucas -tardaban cuatro horas en preparar cada una de ellas-, 80 trajes y 2672 velas.

    Inspiración en la vida real

    El estilo de Jenny Beavan es muy particular y, por increíble que parezca, su inspiración viene de la vida real, de sus viajes en metro y de observar a la gente. "Me encanta vivir en el metro. Finjo que miro mi móvil y miro a la gente. La historia siempre es muy clara. No son solo trajes, todo viene de un propósito, una razón y la historia detrás. Quién es esta gente, cómo han sobrevivido. Cada película en la que trabajo es completamente diferente, pero todos tienen una historia".

    No sabemos si alguno de los personajes de Cruella nació en el metro de Londres, pero sus recuerdos de los años 70 seguro que ayudaron a darles forma. "[La película] me hizo recordar el pasado. A medida que te haces mayor, olvidas cosas, pero algo te lo trae de vuelta. Recuerdas la casa donde vivías, la gente con la que ibas, los sitios a los que ibas... Recuerdo ir a Biba. No podía comprar nada, pero recuerdo ir allí. Iba a Liberty y el modo en que han diseñado el set es exactamente como era. Pensé 'Madre mía, aquí estoy".

    Beavan vivió en la época en la que se basa la cinta, pero señala que no estuvo involucrada en el movimiento punk. Lo que sí tiene innata es esa rebeldía que le hace marcar un camino propio. "Era muy rebelde en el colegio. Solía escaparme del colegio e ir al teatro". Cuando era joven, acudía a las producciones de teatro y les pedía hacer "cualquier cosa, desde hacer café, a pintar cualquier cosa. Ayudarles".

    Cruella nos traslada a una época desconocida de la gran villana de Disney. De este modo, seguimos a una joven estafadora llamada Estella en su camino por convertirse en una diseñadora de moda de renombre en plena revolución punk del Londres de los 70. Estella forma una familia muy peculiar con otros ladrones, todos con ganas de crear problemas y llamar la atención. La Baronesa von Hellman, toda una leyenda de la moda, escucha hablar de Estella y quiere conocerla, pero su relación destapará una serie de secretos y trágicas revelaciones. La joven scará su lado más perverso y acabará convertida en la Cruella que todos conocemos.

    Cruella se estrena el 28 de mayo en cines españoles y en Disney+ a través de Acceso Premium con coste adicional.

    facebook Tweet
    Links relacionados
    Te recomendamos
    Comentarios
    Mostrar comentarios
    Back to Top