La temporada 5 de Stranger Things notará una ausencia importante en su estreno en la plataforma de 'streaming' Netflix el próximo 27 de noviembre. A pesar de que Eddie Munson solo apareció en una temporada de la serie, el personaje interpretado por Joseph Quinn caló muy hondo en los fans de la serie de los hermanos Duffer y más aún tras su heroico final, aunque acabó tristemente fallecido en el Mundo del Revés.
Aunque nos guste mantener la esperanza de ver regresar a Eddie en alguna capacidad en la recta final de Stranger Things, la realidad es que la presencia del actor es muy poco probable: no ha formado parte de ninguno de los eventos ni celebraciones de la serie y los creadores han dejado claro que no aparecerá. "¡Me encanta que Joe Quinn esté jugando con la gente! Pero no, está muerto. Joe está tan ocupado de tantas formas que todos deberían saber que no va a volver. ¡Ha rodado como cinco películas desde entonces! ¿Cuándo demonios iba a tener tiempo para rodar Stranger Things? No, lamentablemente, que en paz descanse. Está completamente bajo tierra", sentenció Matt Duffer en una reciente entrevista con Empire.
Pánico satánico
Con la introducción de Eddie Munson, los creadores de Stranger Things abordaron el pánico a lo satánico y a las sectas demoníacas que existía en aquella época, ya que en los años 80 se popularizó la creencia en algunos grupos de personas de que la adoración al diablo era una peligrosa realidad en Estados Unidos y que estaba dando lugar a sucesos violentos y asesinatos.
Así, cuando una adolescente muere de forma absolutamente violenta y le siguen otras muertes similares, los ciudadanos de Hawkins quedan aterrorizados ante la amenaza de que entre ellos haya un asesino en serie. Mientras los protagonistas saben que el responsable es Vecna, una criatura del Mundo del Revés y villano por antonomasia de la serie, el sospechoso para el resto del pueblo es Eddie Munson, líder de un club de rol llamado Fuego Infernal -al que pertenecen Dustin (Gaten Matarazzo), Mike (Finn Wolfhard) y Lucas (Caleb McLaughlin)- y máster de Dragones y mazmorras, que además tiene un grupo de música metal y no tiene ningún reparo a plantar cara a los abusones del instituto.
Aunque Eddie no es quien la mata, el joven presencia el asesinato de la joven animadora Crissy y huye despavorido, razón por la que se convierte en el target de la policía y el grupo de matones del instituto, que están convencidos de que su club de Dragones y mazmorras es en realidad una peligrosa secta satánica como de lo que tanto se está hablando últimamente en la prensa.
Justo lo que pasaba con el "Pánico Satánico" de los 80, puesto que el conservadurismo de la época encontró en la música que se escuchaba, las películas que se veían y los juegos a los que se jugaban el origen de lo que entonces consideraron un repunte repentino de la práctica de las ciencias ocultas y, durante toda una década, hubo cientos de acusaciones sin evidencia en todo el mundo.
El caso de los tres de Memphis
Además del Pánico Satánico como contexto, los hermanos Matt y Ross Duffer se inspiraron en un caso real que tuvo lugar unos años más tarde, en 1993, para introducir la historia de Eddie Munson.
El 5 de mayo de 1993, tres niños de ocho años desaparecieron en West Memphis, Arkansas, sin dejar rastro. Tras reportarse su desaparición comenzó una desesperada búsqueda que terminó al día siguiente, cuando se encontraron sus cadáveres en una zanja. Los cuerpos estaban atados y habían sido fuertemente golpeados.
Los sospechosos de la policía rápidamente fueron tres adolescentes de entre 16 y 18 años: Damien Echols, Jessie Misskelley Jr. y Jason Baldwin. La policía había determinado que el crimen tenía tintes de secta y que el interés por el mundo del ocultismo de uno de ellos encajaba en el perfil del posible culpable. Una vez detenidos, la investigación únicamente se centró en incriminarles, terminando en la confesión de uno de ellos tras un interrogatorio que ha sido muy cuestionado: 12 horas de interrogatorio de las que solo se grabaron 45 minutos y en las que el joven estaba completamente solo. Tras su confesión, aseguraría que los le habían obligado a hacerlo.
Al final, los jóvenes fueron juzgados bajo una única prueba física que en realidad no demostraba nada, pero fueron condenados igualmente. El asesinato había sido presentado a la prensa como un sacrificio satánico y, dado que consideraban el heavy metal como la "música del diablo", todo el mundo parecía tener claro que los adolescentes de pelo largo y amantes del metal encajaban perfectamente en el perfil asesino.
Declarados culpables por tres cargos de asesinato, los tres jóvenes pasaron 18 años, más de la mitad de su vida en prisión por el crimen hasta que nuevas pruebas de ADN contribuyeron a su liberación en 2011. Hasta el día de hoy, el verdadero asesino no ha sido identificado.
"Incluso si Eddie hubiera sobrevivido, no habría terminado bien para él"
"Cuando se habla de pánico satánico, Damien Echols tiene una historia trágica que nos ha obsesionado", explicó Matt Duffer a Deadline. "Creo que vimos el documental de HBO, Paradise Lost. Estábamos en el instituto cuando lo vimos por primera vez, y luego, claro, vimos West of Memphis. Nos pareció un personaje genial y una forma de explorar el pánico satánico, y por eso [Eddie] parecía estar marcado por la tragedia".
"Incluso si hubiera sobrevivido a la temporada, sabes que no habría terminado bien para él", aseguraba convencido Duffer sobre Eddie. "Lo habrían demonizado y culpado de todo. En el momento en que Chrissy murió en su tráiler, fue el fin para un personaje como él. Termina muerto o en la cárcel, y esa es la tragedia final de Eddie Munson".
El caso de los tres de Memphis no solo inspiró a Stranger Things, sino, que, como bien recordaba Duffer ha sido abordado por diversos documentales como el de HBO de 1996, Paradise Lost, así como de Los chicos de Memphis de 2012 o, el más reciente El crimen de los tres de West Memphis (2019).