El beso de la mujer araña
Críticas
3,0
Entretenida
El beso de la mujer araña

Cine como escapismo

por Andrea Zamora

Hay un diálogo entre los protagonistas de El beso de la mujer araña que resume, en gran parte, lo que es El beso de la mujer araña. Luis Molina le pregunta a su compañero de celda Valentín Arregui cuál es su película favorita. Arregui dice que no tiene ninguna. Molina responde que todo el mundo tiene una. También que la gente suele mentir cuando la dice y que no se fía de los que mencionan Toro salvaje (1980).

Molina y Arregui son víctimas de la dictadura argentina. El primero por ser homosexual. El segundo por revolucionario. Ese diálogo es importante porque El beso de la mujer araña, además de un documento sobre una época que debe recordarse pero no repetirse, es una historia sobre el cine como escapismo. Bueno, es más que eso: es la huida que hay en la emoción del cine recordado, que es a lo poco que pueden aferrarse Molina y Arregui entre los horrores que viven dentro de la cárcel. Los físicos y los mentales. Cine dentro del cine. Película dentro de una película. El beso de la mujer araña dentro de El beso de la mujer araña.

Esta propuesta es un 'remake' del filme brasileño de 1985 dirigido por Héctor Babenco que, a su vez, es una adaptación de la novela homónima argentina de Manuel Puig, que también se llevó a Broadway. La historia, la de Luis Molina y Valentín Arregui en la celda que comparten, se entrelaza con otra: la de la película protagonizada por Ingrid Luna (Jennifer Lopez), la protagonista del colorido musical lleno de clichés El beso de la mujer araña que Molina va contando a Arregui y que hace de contrapeso con la frialdad y fealdad del mundo real.

A medida que pasan los días y la historia va revelándose, los dos prisioneros crean un vínculo inesperado, uno que va pareciéndose cada vez más a la trama de la película El beso de la mujer araña. Ahí va otra más: cine como alegoría de la vida real. La ficción que imita la realidad.

La corrección de 'El beso de la mujer araña'

Jennifer Lopez como Ingrid Luna en 'El beso de la mujer araña' Sony Pictures
Jennifer Lopez como Ingrid Luna en 'El beso de la mujer araña'

Dirigida por Bill Condon, El beso de la mujer araña es una carta de amor al cine donde el cine adquiere el mismo efecto que la morfina como paliativo contra el dolor, de la esperanza como mitigante del presente y de nostalgia como recuerdo hecho bálsamo. Y, aunque es una cosa preciosa cuando el cine se transforma en hogar, en casa y en refugio, El beso de la mujer araña no deja de ser una película correcta con interpretaciones correctas y una dirección correcta.

Diego Luna (Arregui) hace lo que siempre hace: actuar bien. Jennifer Lopez hace lo que mejor sabe hacer: bailar y cantar divinamente. El que brilla aquí, sin duda, es Tonatiuh Elizarraraz, que demuestra elegancia y bondad en su interpretación de Luis Molina. Él es la Ingrid Luna de esta película.

El beso de la mujer araña existe, pero bien podría no hacerlo y no pasaría nada. Una película de la que cuesta extraer cosas más allá de las obvias y ya sabidas. Un filme que se olvida tan pronto como aparecen los títulos de crédito.

En la película de Ingrid Luna, todo termina bien: La chica acaba con el chico, la maldición se rompe, los malos se redimen y el amor triunfa. En la vida real, la que viven Luis Molina y Valentín Arregui, el desenlace no es tan feliz. Cuando la dictadura cae, solo queda el amor en forma de recuerdo a los que murieron luchando contra la tiranía. Eso y seguir adelante.

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