Y tu mamá también
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cine
Un visitante
5,0
Publicada el 17 de mayo de 2021
Una Maribel Verdu magnifica como actris y como profesional, se hecha de menos mas claridad en los dialogos
decatur555
decatur555

3 usuarios 464 críticas Sigue sus publicaciones

4,0
Publicada el 24 de junio de 2026
Y tu mamá también es una película muy buena porque parece mucho más sencilla de lo que realmente es. A primera vista puede verse como una road movie sexual, libre, provocadora y juvenil, con dos amigos lanzados a un viaje con una mujer mayor que ellos. Pero debajo de esa superficie de deseo, bromas, torpeza adolescente y calor mexicano hay una película mucho más triste, más lúcida y más adulta.

Alfonso Cuarón consigue que la película tenga una vitalidad enorme. Todo parece moverse: los cuerpos, el coche, las conversaciones, la carretera, el país que aparece al fondo. Hay sexo, humor, amistad, celos, clasismo, política, muerte y una melancolía que va entrando poco a poco, casi sin avisar. La película nunca se queda solo en lo erótico ni solo en lo generacional. Es las dos cosas, y además algo más: un retrato de un momento de la vida en el que todavía no sabes que algunas cosas, cuando se rompen, no vuelven.

Maribel Verdú está maravillosa. Luisa podría haber sido simplemente “la mujer deseada”, el motor sexual del viaje o la fantasía adulta de dos chavales. Pero ella le da una mezcla de misterio, cansancio, libertad, dolor y ternura que convierte al personaje en el centro real de la película. Está guapísima, claro, pero sobre todo está llena de verdad. Cada mirada suya parece esconder algo que los dos chicos todavía no pueden entender.

Y los dos cuates también lo bordan. Gael García Bernal y Diego Luna tienen una química naturalísima, de amistad real, de confianza, de idiotez compartida y de rivalidad soterrada. Son graciosos, inmaduros, arrogantes, frágiles y bastante patéticos a ratos, como corresponde. La película no los idealiza. Los mira con cariño, pero también con crueldad. Son jóvenes, desean, presumen, mienten, compiten y no entienden casi nada de lo que tienen delante.

Uno de los grandes aciertos es que el viaje nunca está aislado del país. México aparece en los márgenes: en los controles, en los pueblos, en las desigualdades, en las noticias, en la gente que cruza el plano y sigue su vida. La película no convierte todo eso en discurso pesado, pero lo deja ahí, como una realidad que los protagonistas muchas veces ni miran. Esa voz narradora, seca y casi documental, abre la película hacia algo más grande que la aventura sexual de tres personas.

También tiene algo precioso y doloroso sobre el paso del tiempo. Lo que empieza como una escapada gamberra acaba siendo otra cosa: una despedida, aunque ellos no lo sepan. La amistad, el deseo, la juventud y la inocencia tienen fecha de caducidad. Y Cuarón lo cuenta sin convertirlo en sermón. Basta un gesto, una confesión, una mirada o ese final que deja una tristeza rara, de esas que no necesitan subrayarse.

Y tu mamá también es sensual, divertida, política, triste y profundamente humana. Tiene la energía de una película joven y la mirada de alguien que ya sabe que la juventud se acaba. Maribel Verdú está perfecta, pero Gael García Bernal y Diego Luna también están magníficos. Una película mexicana con sangre, piel, carretera y memoria. De esas que parecen hablar de sexo y acaban hablando de la vida entera.
Christian Martínez
Christian Martínez

287 críticas Sigue sus publicaciones

1,5
Publicada el 19 de enero de 2026
Venderme una porno como si fuera existencialismo.

Una película fatigosa y cansina que se esconde detrás de un discurso elevado para justificar su propia insistencia. 'Y tu mamá también' se presenta como una reflexión sobre la vida, el deseo, el paso del tiempo, sobre el vivir y sentir, pero con una provocación constante que confunde lo explícito con lo profundo. Alfonso y Carlos Cuarón me quieren dar una lección de vida pero antes de los primeros cincuenta segundos hay una escena sexual. No conforme con ello, antes de los primeros cinco minutos cumplidos, hay otra. Se repite así como si fuera un lenguaje cinematográfico en sí mismo, sin llegar a convertirse nunca en una herramienta reveladora.

El relato insiste en vender una idea de descubrimiento vital, de atención a los pequeños momentos, a saber sentir lo que se vive, el deseo como metáfora de estar vivo. Si la idea no está mal, lo que falla es la forma. Es todo culpa de una reiteración agotadora: cuerpos desnudos, conversaciones adolescentes y decisiones impulsivas que no parecen conducir a una evolución real. El conflicto emocional existe y se siente, pero se diluye entre una puesta en escena que intenta provocar más que construir.

Uno de los mayores lastres es su núcleo interpretativo. A Luisa (Maribel Verdú) la percibo forzada, artificial y carente de vedad. La actuación acompaña el tono de la película y es lo que anula aún más el efecto de subtexto emotivo: sobreactuada, fatigante y me genera más rechazo que empatía. No es solo una cuestión de diálogos asquerosos con los que en más de una ocasión se me ha subido el estómago (no por diálogos en sí escritos, sino por cómo los dice), sino también de ejecución: la sensación constante de estar viendo la interpretación de una idea, no de un personaje real.

Como espectador hispanohablante, la comunicación se vuelve opaca: no solo por la jerga o el dialecto, sino por una vocalización y un ritmo inicial que dificultan la compresión y rompen la inmersión.

Sorprendentemente no todo se derrumba. Encuentro algo relativamente satisfactorio en su apartado técnico. La cinematografía se disfruta, gracias a su uso recurrente del plano secuencia, dando una naturalidad que contrasta por completo con la rigidez emocional del relato. Gael García y Diego Luna también dan un poco de luz a todo esto, paradójicamente siendo los que más intensifican el sentido sexual. Su química amistosa consiguen sostener el interés y ofrecer una razón para terminar la película.

'Y tu mamá también' quiere hablar de lo efímero, de la vida como algo que se escapa si no se vive intensamente. Pero esa idea aquí se siente impuesta, reiterada y vaciada de autenticidad. No parece una reflexión. Y quizá el problema sea yo como espectador que no he leído bien la película -yo creo que sí, entiendo lo que quiere transmitir-, solo que no puedo tomarme en serio todo este cuento existencial con una trama que realmente se basa en un 'American Pie' latinoamericano.
Felipe E. Jiménez O.
Felipe E. Jiménez O.

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4,0
Publicada el 13 de febrero de 2026
Muy buena pelicula. Está muy bien montada y la fotografía lograda totalmente. Es una prima cercana a "Amores Perros" en cuanto a fotografía y música.
La narrativa es auténtica, intensa con grandes y buenas preguntas; Amistad, sexualidad, enfermedad, vivir el día a día, las consecuencias, etc.
El director, Alfonso, es muy inteligente.. cuánta muy bien la historia sin caer en distracciones o llamar la atención con su técnica.
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