Liat, una joven judía israelí, y Hilmi, un artista palestino, se conocen en Nueva York durante el otoño. Ambos deciden empezar una relación clandestina a sus más allegados. Pero la vuelta a su tierra natal en verano pone fecha a su relación.
Juan, un ex soldado que escapa como desertor, comienza a trabajar para una compañía de seguros. Su último caso lo lleva a una propiedad aislada en el campo para investigar un robo. Una vez allí, casi lo matan aparentemente sin razón. Mientras escapa, conoce a Jéssica, una periodista que está tratando de descubrir el misterio detrás de algunas desapariciones. Tras ésto, ambos comienzan un viaje frenético contra la muerte.
Defensores de la vida sigue a un tribu en el corazón de la selva y sus milenarios métodos para mantener la descendencia del poblado viva. Aunque esto conlleve involucrar a Esmeralda, una niña de 12 años, que embarazada.
Nueva York, agosto de 2007. Richard Boca, un analista de datos de Wall Street que vive en un sencillo ático con vistas a Central Park, descubre ciertos patrones extraños en sus informes. Sus modelos informáticos se están comportando de forma errática, emulando a los enjambres de mosquitos que se reproducen en su apartamento. Una analogía que le llevará a su declive psicológico.
Rodrigo y su madre regresan a su pueblo donde acaba de morir su hermano mayor. Un lugar tranquilo, en el que tratarán sobrellevar los primeros días del duelo. Mientras su madre intenta descubrir todos los misterios que hay en torno a la muerte de su hijo, Rodrigo comienza a comprender el dolor de los adultos y, de forma imperceptible, comienza a madurar dejando atrás la niñez.
Jazis es un joven de 19 años cuya vida se ve sumida en el caos junto a sus amigos y compañeros cineastas. Todos son arrastrados a las protestas pacíficas en Letonia contra el intento de invasión del ejército soviético para hacerse con el control del país.
Melissa y su familia se encuentran atrapados en un fuerte tormenta. Después de buscar refugio se dan cuenta de que no les va a ser nada fácil salir de aquel luagar. Poco a poco, en ese tiempo, Melissa se va a ir dando cuenta de que ella podría ser la causante de todos los horrores que les van ocurriendo a su familia y al resto del mundo.
El actor José María Seoane (A dos grados del ecuador) interpreta a un profesor de latín llamado Valentín Mosquera, que deambula durante una noche. Este hombre recorre las calles de Madrid tratando de hacerse a la idea de que su hijo Mario será ejecutado antes del amanecer. Se trata de del debut tras las cámaras del director Amando de Ossorio (El ataque de los muertos sin ojos) con una perspectiva muy oscura de la vida, además de suponer un poderoso alegato contra la pena de muerte.
Cuando June Wilton (Noni Hazlehurst) se recupera después de un derrame cerebral, ya no es la misma. Lleva más de cinco años viviendo en una residencia de ancianos, sufriendo de demencia. Ahora, sin embargo, su estado de completa claridad mental sorprende a todos. Una recaída puede amenazar en cualquier momento, pero June aprovecha la primera oportunidad que se le presenta para escapar del asilo y volver a su antigua casa, en la que ahora vive una familia que le es completamente extraña.
Cuando dos mujeres con el mismo nombre son asesinadas en un pequeño pueblo en días consecutivos, el jefe de policía Jordan Sanders se adentra en una complicada investigación. Mientras desentraña los secretos de las víctimas, Sanders enfrenta dilemas personales y profesionales.
Empujado por la rivalidad que lo enfrenta a un usurero enriquecido, un aristócrata muy aficionado a la música, dedica sus últimas rentas le quedan a financiar una actuación en la que participarán los mejores músicos del momento. Para esta ocasión, abre su sala de música, cerrada desde la muerte de su mujer y de su hijo.
Joel, un religioso marinero filipino, que cumple su turno en la cubierta de un transatlántico. Allí descubre a Dumitru, un polizón rumano que se había escondido en unos contenedores. Por deber cristiano, Joel decide esconder a Dumitru, pero la tripulación, sus propios amigos y hasta el mismísimo Dios parecen darle la espalda.