En 1968, Esteban Guerra y Artur Kaps llevan a cabo la "Operación Eurovisión" para asegurar la victoria de España, a pesar de los obstáculos y la polémica con Serrat. Finalmente, Massiel triunfa con "La, la, la", en un resultado marcado por el azar y una serie de incidentes inesperados.
Carl Morck, exinspector de policía de Edimburgo, afronta un caso sin resolver mientras carga con la culpa de un trágico ataque. Atormentado por su pasado, se lanza a la investigación con una determinación tan firme como dolorosa.
Morgan, una madre soltera con una mente brillante, trabaja como limpiadora en el departamento de policía y descubre errores en un caso sin resolver. Al reorganizar discretamente las pruebas, revela nuevas pistas que los investigadores habían pasado por alto.