La isla de las tentaciones es uno de los realities con mayor éxito de la televisión actual, pero no deja de sorprender algunas de las actitudes de sus participantes por su toxicidad. Algo que se suele ver en este tipo de formatos. Sin embargo, hay un 'dating show' que demuestra que las relaciones sanas también triunfan en la televisión.
La gran cita, presentado por Dulceida, es uno de los realities que más me han sorprendido y enganchado en lo que llevamos de año. Disponible en 3Cat, la plataforma de TV3, el 'dating show' está compuesto de 8 entregas de 50 minutos de duración cada uno.
TV3
La mecánica de La gran cita reinventa First Dates y otros programas similares. Un centenar de candidatos son seleccionados para encontrar pareja, pero lo que no saben es que la IA ha analizado sus perfiles para emparejarle con su persona ideal (basándose en su alto grado de compatibilidad). Algo que no sabrán hasta el final de la experiencia.
'La gran cita' sin toxicidad
Mientras, los participantes van teniendo citas con los que más se sienten atraídos físicamente y descartando aquellos con lo que no hayan tenido química. Al final, elegirán a la que consideran su pareja ideal y descubrirán si la tecnología había acertado o no. Eso sí, no se van haciendo 'ghosting' ya que explican las razones por las que no han elegido a otras personas. Y lo hacen a la cara.
Durante estas citas es cuando se demuestra que el amor también triunfa sin toxicidad en televisión. No hace falta que los participantes se griten o discutan como locos para generar una trama o conflicto sobre su visión de la vida. Y es que la responsabilidad afectiva es clave en La gran cita, algo que ya no se ve en otro tipos de 'dating show'.
Esto ha hecho que el formato de 3Cat haya tenido un gran éxito entre los espectadores, por lo que la plataforma catalana ha decidido preparar una segunda temporada con los mismos ingredientes. Y yo, ya estoy deseando verla.