Nuestra industria ha aportado buenas historias al género 'sci-fi' y merece la pena recordar una de ellas. La tienes disponible en Movistar Plus+
Lo de la Inteligencia Artificial y las máquinas apoderándose de los seres humanos es algo que nos lleva preocupando desde el inicio de los tiempos. Incluso desde antes de que internet se apoderase de nuestras casas y nuestras mentes y de que el ChatGPT se convirtiera en nuestro más leal confidente y asesor. Por eso la historia de la ciencia ficción está llena de este tipo de relatos.
La industria española también se ha asomado a este mundo y ha estrenado varias películas sobre la relación entre la humanidad y los robots que merece la pena ver. Una de ellas llegó hace ya una década, Autómata. Protagonizada por Antonio Banderas, es una distopía clásica que bebe mucho de Blade Runner. Se estrenó precisamente poco después de otro título del estilo, Eva, de Kike Maillo. Dos cintas muy diferentes que demostraron el interés del público por este tipo de realidades hace ya diez años. Como para que ahora veamos venir el fin del mundo.
'Autómata', una película de color sucio y terroso
La acción se traslada al 2044. Las erupciones solares han hecho que la Tierra sea radiactiva y, en consecuencia, la población humana ha quedado diezmada. Los que quedan con vida han construido robots que les ayudan a reconstruir el campo en ambientes hostiles y que se rigen por protocolos inalterables: deben preservar la vida y no pueden modificarse a sí mismos.
Jacq trabaja como agente de seguros para la compañía que fabrica los robots. Un día comienza a investigar un caso que le llama la atención: un robot se creía vivo y había estado guardando componentes para independizarse de la red eléctrica. Poco a poco, conoce más máquinas que se quieren rebelar contra el sistema.
Dirige Gabe Ibáñez, madrileño que ya había estado al frente de Hierro (2009) y que, desde que se estrenó Autómata, ha dirigido episodios de las series Express y El silencio. En esta ocasión tiene al propio Antonio Banderas como productor además de protagonista, lo que quieras que no es un impuslo para su producción.
En el momento de su estreno, Quim Casas, en su crítica para SensaCine, definió la película como un "filme de la estética de Dark City mezclando con algunos elementos tipológicos y éticos de Blade Runner: el personaje de Banderas tiene netas influencias del cazador de replicantes interpretado por Harrison Ford". Las comparaciones con el clásico de Ridley Scott son inevitables y pueden llegar a ser odiosas ya que Autómata no alcanza el nivel de la cinta del 82 -ni creemos que lo pretenda-.
"Una película de color sucio y terroso, acorde con la época que refleja", continúa, "La atmósfera es desoladora y el relato algo fatigoso, como por regla general acostumbran a serlo todas las películas de sustrato robótico. Combina bien elementos del cine de género, tanto en el diseño como en la visualización de los robots, francamente ingeniosos".