Pedro, eres un puto genio: 'Amarga Navidad' es una obra maestra total
Alejandro G. Calvo
-Director de SensaCine
De sangre soriana, nacido en Barcelona en 1978, y residente en Madrid. Crítico de cine desde la adolescencia, llevo 25 años escribiendo sobre películas. Ahora, principalmente, hago videos para el canal de YouTube de SensaCine donde la serie "Cine A Quemarropa" es uno de los mayores hits en la red.

Se estrena la nueva película de Pedro Almodóvar, nuestro Federico Fellini, nuestro Ingmar Bergman. Estamos ante un "Almodóvar minimal", un cineasta más despojado, que no tiende a llenar el plano. En cines el 20 de marzo

El otro día estuve en la presentación del libro de memorias de Josele Santiago, el líder de Los Enemigos, que puede ser la mejor banda de rock de España y él, la mejor voz. Me he leído el libro en tres días, me lo he comido, y tiene frases para enmarcar como: "Me aficioné a leer justo antes de aficionarme a beber". Me flipa. Josele cuenta que le preguntan cómo escribe, si se droga, si madruga, y dice que no lo sabe, que las soluciones de una canción no valen para la siguiente. Y lo mejor, hablando de bandas de distintos niveles, suelta: "el corazón no entiende de jerarquías". Me he identificado muchísimo con esto, porque así es mi concepción del cine. Por eso en el canal igual te hago una quemarropa del Slow Cinema que una del Spaghetti Western.

Con esta falta de jerarquías en el corazón vengo a contaros que se estrena Amarga Navidad, la nueva película de Pedro Almodóvar. Y no puedo deciros otra cosa: Pedro, eres un genio, un puto genio, me ha parecido una obra maestra total, nivel top. Estamos hablando de nuestro Federico Fellini, de nuestro Ingmar Bergman.

Si repasamos las películas que ha hecho estos últimos diez años -Julieta (2016), Dolor y Gloria (2019), Madres Paralelas (2021) y La habitación de al lado (2024)- vemos que sigue siendo un maestro absoluto del melodrama existencial. Estamos en una zona claramente crepuscular, donde se aborda la cercanía de la muerte, algo natural en los directores autores cuando se van haciendo mayores. Pero formalmente, estamos ante un "Almodóvar minimal". Ya no es el de los 80 o principios de los 90; es un cineasta más despojado, que no tiende a llenar el plano, equilibrando su escritura profundamente almodovariana con unos silencios profundos.

Es una película 1000% almodovariana

Amarga Navidad entrelaza dos realidades separadas por dos décadas. En 2004, seguimos a Elsa (Bárbara Lennie), una publicista que atraviesa el puente de la Constitución; mientras tanto, en 2025, Raúl (Leonardo Sbaraglia) intenta superar un bloqueo creativo escribiendo un guion que, precisamente, reconstruye la vida de Elsa y su círculo íntimo. A través de este ejercicio de autoficción, Raúl utiliza a Elsa como un espejo de sus propias crisis, desdibujando las fronteras entre su presente —compartido con su compañero (Quim Gutiérrez) y su asistente (Aitana Sánchez-Gijón)— y la ficción que está creando. La cinta invita a reflexionar sobre dónde termina la vida privada y dónde empieza la inspiración artística.

La protagonista de esta ficción es Bárbara Lennie. Es mi favorita española, increíble desde Magical Girl, y aquí maneja unos códigos que no tienen nada que ver con los de Carmen Maura o Victoria Abril en los 80 y 90, ni siquiera con Penélope Cruz. Bárbara lleva el dolor por dentro y dice mucho más con la mirada que con las palabras, algo que me parece muy complicado y en lo que está espectacular.

La película nos regala dos momentazos brutales alrededor de Chavela Vargas. En uno, aparece la gran Amaia Romero y canta a pulmón un tema de Chavela. El otro es una reacción en contraplano de Bárbara Lennie y Victoria Luengo escuchando una canción en casa; ver llorar a esas dos plañideras solo con la música y sus rostros es de una fuerza alucinante, vermaniana, ¡se te da la vuelta a la cabeza!. Y para compensar, tenemos momentos lúdicos superdivertidos, como el striptease de un bombero stripper interpretado por Patrick Criado.

Todo confluye cuando la película se parte por la mitad y viajan a Lanzarote. Almodóvar hace algo muy de Anthony Mann: fusiona la fisonomía increíble de la isla con el drama de los personajes. Os digo una cosa, yo mataría por irme a vivir a Lanzarote mañana mismo, me dejo rastas, me hago tatuajes, me dedico a escribir a máquina y a tomar por culo la red.

Llegará un día en que la gente peregrinará a Calzada de Calatrava, donde nació Pedro en 1949, igual que yo peregriné a Calanda por Buñuel. De momento, los que améis su cine estáis de enhorabuena, es una película 150% o 1000% almodovariana. A los que no lo aguantéis, hacéroslo mirar.

Amarga navidad se estrena el 20 de marzo en cines.

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