La intérprete sigue vinculada al cine, pero en su filmografía hay vacíos largos en los que no ha trabajado. Es por exigencia con los proyectos: "necesito enamorarme de los personajes"
Es extraño cuando alguien que es una de las mejores actrices vivas desaparece del cine, pero para todo hay siempre una explicación. Pilar López de Ayala (Madrid, 1978) se volvió muy popular con la serie Al salir de clase (1997-1999), pero fue con la película de Vicente Aranda Juana la Loca (2001) con la que demostró su gran arte. Ganó el Goya a Mejor actriz por ella, pero su carrera fue menguando. No por falta de proyectos, sino por exigencia.
López de Ayala debutó en el cine con El niño invisible (1995) y, tras Al salir de clase, llegó Juana la Loca. El filme, que narra la historia de la hija de Isabel la Católica y su matrimonio con Felipe el Hermoso, consiguió 12 nominaciones a los Goya, incluida la de Mejor película y Mejor director. Ganó tres estatuillas: Mejor actriz, Mejor vestuario y Mejor maquillaje y peluquería.
Obaba (2005), que fue seleccionada para representar a España en los Oscar, Alatriste (2005) y Las 13 rosas (2007) son algunos de los títulos que López de Ayala protagonizó tras Juana la Loca. No obstante, hay un parón de tres años entre el filme de Aranda y el siguiente que hizo: El puente de San Luis Rey (2003). El hueco se haría más grande entre Agadah (2017) y El Molino (2023) y En la alcoba del sultán (2024).
"Es cierto que necesito enamorarme de los personajes", contó en Divinity sobre por qué no aceptó nuevos proyectos en esos espacios de tiempo. La actriz no se puso delante de las cámaras, pero detrás de ellas vivió en Argentina, Brasil y Estados Unidos, donde estudió Cine e Historia del Arte. Actualmente vive entre Madrid y el extranjero y mantiene su vida privada lejos del foco mediático.
Durante la promoción de El Molino, habló en EFE sobre su regreso al cine. "No me conmovían o no me llegaban de alguna forma", reconoció sobre las propuestas que le plantearon. Su vuelta, como confesó, fue "muy especial". "Tenía muchas ganas de actuar", añadió.
Tras El molino y En la alcoba del sultán, López de Ayala no tiene proyectos confirmados en su futuro.