Y al mismo tiempo, son ambas. Hayao Miyazaki sabía perfectamente lo que estaba haciendo, y aunque he visto el póster mil veces, solo ahora me doy cuenta de que la niña del póster ni siquiera sale en la película
Si viajas a Japón, es imposible no volver con algún recuerdo de Mi vecino Totoro, porque está en todos los sitios, casi como si fuera un emblema del país. Hay figuritas, pósters, tarteras... Lo que quieras, con los personajes ya míticos del Studio Ghibli. De hecho, al volver de mi último viaje, hasta compré el póster para ponerlo en mi salón. Y, pese a mirarlo todos los días, nunca me había dado cuenta de que la niña que está al lado de Totoro no es ni Chika ni Noriko. Y hay una explicación para ello.
Tó toro, Totoro
Originalmente, Hayao Miyazaki quiso hacer la película solo con la niña pequeña, Mei, basada en su sobrina. De hecho, en un principio solo tenía cuatro personajes: Totoro, Mei, Tatsuo (el padre) y Kanta (el muchacho del pueblo). De hecho, en los primeros bocetos a la acuarela, Miyazaki solo dibujó a una niña, aunque finalmente se rindió a la evidencia: necesitaba dos personajes infantiles para poder contar la historia.
Aún así, la imagen de esa niña junto a Totoro sobrevivió hasta el mismo cartel, que es ahora el que se utiliza internacionalmente. Y si te fijas, esa niña tiene rasgos tanto de Mei como de Satsuki, sugiriendo que el director la dividió en dos hermanas pero manteniendo, de alguna manera, los mismos diseños.
No fue el único cambio que Miyazaki fue introduciendo en la historia: en un principio estaba convencido de que duraría solo una hora, pero tuvo que dar tantas explicaciones en la película al ir metiendo más personajes que se estiró hasta la hora y media. Menos mal: cuanto más Totoro tengamos en nuestra vida, más felices seremos. Y no, el póster de mi salón no se va a ningún lado.