Seguro que recuerdas al actor por sus papeles en 'Cómo ser John Malkovich' (1999) o 'Alta fidelidad' (2000), pero hace años que dejó de protagonizar producciones de Hollywood
En los años 90 y primeros 2000, John Cusack llegó al estrellato siendo el típico novio del instituto al que odian tus padres. Posiblemente esta fama se debe a Alta fidealidad (2000), uno de sus trabajos más recordados. En ella interpreta a un treintañero que no se entiende muy bien con las mujeres. Previamente había interpretado al protagonista de Cómo ser John Malkovich, que también es un joven con problemas de pareja y sin empleo. En una época de su vida se le dio genial aportar carisma a este tipo de personajes, pero su suerte cambió en la década de los 2010.
A partir del 2010-2012 comienzan a aparecer en su filmografía películas directas a vídeo. En aquel entonces aún se intercalaban con títulos relevantes como Grand Piano (2013), escrita por un entonces desconocido Damien Chazelle y dirigida por el español Eugenio Mira; o Love & Mercy (2014), sobre Brian Wilson, fundador de los Beach Boys, que supuso una enorme decepción para él porque esperaba una nominación de la Academia pero fue ignorado por completo.
"Hollywood es un prostíbulo"
Por aquel entonces, Cusack desarrolló un fuerte rechazo hacia la industria cinematográfica, llegando a describirla directamente como "un prostíbulo" en el que la gente se volvía loca. Era época de la explosión del cine de superhéroes y él no quería entrar dentro de la rueda. Como declaró a The Guardian: "A veces creo tener el control, pero cada vez me doy más cuenta de que es una farsa total. Es cierto que antes, si hacías una película muy, muy grande, podías aprovecharla para hacer otras más pequeñas y geniales, y me salí con la mía durante unos años".
Ahora, solo quieren que te pongas unas mallas; si no te las pones, simplemente quieren deshacerse de ti. Y no me voy a poner las mallas…
Años más tarde, durante las huelgas de actores y guionistas de 2023, Cusack señaló directamente a Fox de utilizar prácticas contables engañosas. El estudio mantenía que su clásico Un gran amor, donde nació la famosa escena del radiocasette bajo la ventana, les hizo perder una gran cantidad de dinero. "¡Pensé, vaya, casi llevo a Fox a la bancarrota! (en realidad no)", tuiteó Cusack. "La película costó unos 13 millones de dólares, y el dinero invertido en su estreno fue mínimo en aquel entonces. ¡Treinta años después, esa película pierde millones cada año! Un truco contable ingenioso, ¿no creen?". A primera vista parece absurdo que una empresa quiera decir que pierde dinero, pero puede recurrir a ello si no quiere pagar a los creadores las regalías que les pertenecen.
La repulsión que el propio Cusack sentía hacia la industria de Hollywood sumado a la disminución de su popularidad y a su fuerte activismo en redes sociales -que hizo que muchos dejaran de seguirle- ha terminado por sentenciar su salida de la rueda 'mainstream' de la industria.
Adiós Los Ángeles. Hola Chicago
En 2016, Cusack vendió su casa de Malibú y se mudó a un loft en Illinois, su estado natal. Se le ve encantado con Chicago porque si echas un vistazo a su cuenta de Instagram verás que está llena de atardeceres y árboles en el parque.
A partir de entonces se ha reinventado profesionalmente. Ha participado en grandes producciones chinas, como Detective Chinatown 1900 (2025), la cual recaudó más de 450 millones de dólares a nivel mundial, y Decoded (2024). También ha probado suerte en televisión, pero su papel de debut, Utopia (2020), fracasó entre el público y no llegó a tener más de una temporada a pesar de las buenas críticas.
Por otro lado, ha trabajado en una novela gráfica de ciencia ficción titulada Momo e inspirada en la vida del cómico Jackie Gleason. Narra la historia de dos criminales que emprenden un viaje por carretera para recuperar un antiguo artefacto que quieren devolver a Gleason. Saldrá a la venta el 26 de septiembre de este mismo año.