Mañana llega a Netflix la peor película de Steven Spielberg: "Aprendí la lección más importante de mi carrera"
La vida con Amazon, Netflix, HBO o Disney+, la vida mejor. Le gusta perderse en los catálogos en busca de nuevas obsesiones y joyas escondidas.

El director reconoció que el fracaso se produjo en un momento en que se sentía "invulnerable": "Creía que todo lo que hiciera iba a triunfar"

Steven Spielberg es sin duda uno de los mejores cineastas que nos ha brindado la historia del cine, pero a lo largo de su carrera también ha experimentado lo que es el fracaso. El director fue parte desde sus comienzos de una corriente conocida como el Nuevo Hollywood y que fue clave en la transformación de la industria, pero, a sus 79 años, sigue siendo uno de los realizadores más importantes. Su última película, El día de la revelación, ha sido recibida de forma bastante polarizada, pero el director ha demostrado que sigue en plena forma y también se mantiene como una de las figuras más importantes de la industria desde su figura como productor.

Cuando comenzó a dirigir, Steven Spielberg saboreó el éxito muy pronto. Apenas había dirigido un puñado de cortos, episodios de series y películas para televisión cuando su segundo largometraje, Tiburón, se convirtió en la película más taquillera de la historia en 1975.

Al mítico filme, le seguiría la primera gran película de ciencia ficción del cineasta, Encuentros en la tercera fase (1977), con la que se consagró como joven promesa del Nuevo Hollywood pero, justo antes de crear uno de los personajes más inconfundibles de la historia del cine, experimentó un sonado fracaso que le hizo poner los pies en la tierra.

Esa película fue 1941, una comedia bélica que a menudo se considera como una de las peores películas de Steven Spielberg -y para algunos definitivamente la peor- y que él mismo ha reconocido que le hizo aprender muchas cosas. Mañana, viernes 24 de julio, 1941 llega al catálogo de la plataforma de 'streaming' Netflix.

Pese a la expectación por la nueva película del director de Tiburón y Encuentros en la tercera fase, 1941 no fue especialmente bien recibida en taquilla. Logró alcanzar el punto de rentabilidad, pero se quedó muy lejos de las cifras blockbuster del cineasta y las críticas no fueron especialmente buenas.

Aunque con el paso del tiempo se le ha brindado un mayor reconocimiento y especialmente por sus efectos visuales, que se consideraron sorprendentes para la época y que, de hecho, le permitieron obtener tres nominaciones al Oscar -Mejor fotografía, Mejores efectos visuales y Mejor sonido-. Sin embargo, su puntuación de apenas un 32% de aprobados en Rotten Tomatoes y su presencia en los últimos puestos en los rankings de películas de Spielberg son datos que hablan por sí mismos.

En una entrevista con el Sindicato de Directores de Estados Unidos (DGA) -vía Slashfilm-, Spielberg afirmó que, cuando hizo 1941, por un lado "nunca había hecho comedia" y, por otro, su éxito había generado en él cierta arrogancia:

Me sentía invulnerable. Creía que todo lo que filmara iba a triunfar; que cada chiste que provocara no solo generaría risas, sino también grandes aplausos; que todos ganarían un Óscar

"Me obsesioné con que todo saliera perfecto", dijo el director. "Aprendí la lección más importante de mi carrera con la experiencia de 1941, y para cuando hice En busca del arca perdida, mi siguiente película, ya era más humilde. Cada plano estaba guionizado. Terminé el rodaje 14 días antes de lo previsto".

¿Y qué contaba Steven Spielberg en su '1941'?

Escrita por los creadores de Regreso al futuro Robert Zemeckis y Bob Gale, 1941 estaba ambientada en los días posteriores al ataque japonés en la base militar de Pearl Harbor y abordaba con humor el pánico generalizado ante una nueva invasión.

Tras el ataque japonés a Pearl Harbor en 1941, los estadounidenses temen por su seguridad. El territorio continental podría ser atacado en cualquier momento. El miedo y la histeria dominan la vida cotidiana, y el ejército, en la costa de California, se prepara para un hipotético ataque en paracaídas por orden del coronel "Madman" Maddox (Warren Oates), mientras reina el caos en Los Ángeles. El general Joseph W. Stilwell (Robert Stack), sin embargo, se muestra indiferente y prefiere asistir al estreno de Dumbo. Pero la agitación no carece de fundamento, pues al mismo tiempo, el submarino japonés Akiro Mitamura (Toshiro Mifune) se dispone a destruir Hollywood.

Una conocida anécdota de la película es que, antes de su rodaje Steven Spielberg pensó en John Wayne para uno de los personajes, el del General Joseph Stilwell, pero a este no le hizo ninguna gracia: "Tenía muchísima curiosidad, así que le envié el guion. Me llamó al día siguiente y me dijo que le parecía una película muy poco estadounidense y que no debería perder el tiempo haciéndola", recordó el director en una entrevista con Entertainment Weekly en 2011. "Me dijo: 'Sabes, esa fue una guerra importante, y te estás burlando de una guerra que costó miles de vidas en Pearl Harbor. No bromees con la Segunda Guerra Mundial'".

FBwhatsapp facebook Tweet
Links relacionados
'El sueño americano' llega a los cines el 24 de julio