El actor de 'Misión Imposible' protagonizó una épica historia que recaudó 454,6 millones de dólares en todo el mundo y le dio una nominación al Globo de Oro
La reputación de Steven Seagal en Hollywood no es buena. Y definirla así es quedarse corta. El actor tuvo una época dorada en la década de los años 90, pero ya por entonces era considerado alguien difícil con el que trabajar. Ahora, a sus 74 años, es protagonista de titulares por cosas por las que nadie querría protagonizar titulares. Como, por ejemplo, su amistad con Vladimir Putin. Lo que también tiene Seagal es ego. Y uno muy grande. El actor está convencido de que tenía que haber protagonizado El último samurái (2003). Vamos, que el papel le quedaba mejor a él que a Tom Cruise.
Dirigida por Edward Zwick, El último samurái recaudó 454,6 millones de dólares en todo el mundo y le dio a Cruise una nominación a Mejor actor en los Globos de Oro. El filme, que tiene una de las mejores escenas de batalla de todos los tiempos, sigue a Nathan Algren, un oficial estadounidense que llega a Japón a finales del siglo XIX para entrenar al ejército imperial. Su destino cambia cuando es capturado por los samuráis rebeldes liderados y comienza a identificarse con los valores de los guerreros para, finalmente, luchar junto a ellos.
En una entrevista antigua, rescatada por Manly Movie en 2017 y cuya fuente se atribuye a RT Forums, a Seagal se le preguntó: "¿Qué pasa con los héroes de acción contemporáneos? Nicolas Cage y Orlando Bloom no son los típicos".
Tom Cruise se enfrenta al que "posiblemente sea el papel más desafiante de su carrera". Y no lo decimos nosotros, lo dice IñárrituEl actor respondió: "Déjenme contarles algo que podría ser un poco peligroso. Me crié en Japón. Me formé en artes marciales. Me dieron el título de maestro. Hacen una película, El último samurái. Tienen a un tipo bajito de un metro cincuenta y siete centímetros, si era heterosexual u homosexual, no lo sé. No me importa. Nunca había estado en Japón. No habla japonés. Nunca ha empuñado una espada. Lo convierten en el último samurái".
La cosa no termina ahí porque Seagal afirma que mucha gente estaba descontenta con que él no fuera el elegido para un papel así. "Recibimos 450.000 llamadas [ríe] de todo el mundo diciendo: 'Ese papel era perfecto para ti. ¿Cómo sucedió?", contó. "A la mayoría de la gente que conozco no le gustó la película y no fue a verla. Es un ejemplo clásico de Hollywood y la política".
Las mentiras de Steven Seagal
Por partes. Cruise mide 1,70 metros y sí visitó Japón antes de 2003 para promocionar algunas de sus películas. Seagal, en cambio, no creció en el país nipón, sino en Michigan y California, y se mudó al este de Asia a los 22 años. Declaró que fue alumno de Morihei Ueshiba, el fundador del aikido, pero este murió en 1969 cuando Seagal tenía 17 años y cinco años antes de que se mudara a Japón para evitar el reclutamiento para la guerra de Vietnam, casándose con una ciudadana japonesa.
También tenemos nuestras dudas de que 450.000 llamadas cuestionaran que él tenía que protagonizar el filme. ¿Alguien pensó en Seagal siquiera cuando vio el filme? Además de mentiroso, homófobo. No lo sé, Seteven, parece falso.