No solo nos encogió el corazón, sino que logró lo más importante: hacernos pensar y cuestionar algunas de nuestras acciones como especie
Hace algún tiempo que parece que a Netflix le viene costando el cine de ciencia ficción. Aunque Máquina de Guerra fue un auténtico éxito en la plataforma, la última película de ciencia ficción original de la compañía, La última casa dirigida por Louis Leterrier y protagonizada por el nominado al Oscar Wagner Moura, no ha ha sido precisamente un éxito, y la ambiciosa Estado Eléctrico en la que se gastó una millonada fue uno de los grandes fracasos de 2025.
A lo largo de los últimos años, Netflix ha amasado algún que otro éxito de ciencia ficción con películas como El clon de Tyrone (2023) o No mires arriba (2019), pero fracasado con otras muchas, entre ellas algunas de sus grandes apuestas como El astronauta o Atlas, de Adam Sandler y Jennifer Lopez respectivamente.
De hecho, una de las mejores películas, si no directamente la mejor, de ciencia ficción de Netflix tiene ya nueve años y lo cierto es que la recordamos mucho menos de lo que deberíamos.
Por eso, siempre es un buen momento para reivindicar Okja, una impactante y demoledora película distópica dirigida por el director de cine coreano Bong Joon Ho y estrenada en el año 2017 que no solo nos encogió el corazón, sino que logró lo más importante: hacernos pensar y cuestionar algunas de nuestras acciones como especie.
Con puntuaciones de 87% en Rotten Tomatoes y 75 en Metacritic, Okja es, a menudo señalada como una de las mejores películas -independientemente del género- jamás producidas por la plataforma de 'streaming'. Probablemente también de las más vistas, aunque en 2017 Netflix todavía no hacía públicas sus cifras de audiencia como sí viene haciendo desde hace varios años.
Antes de su giro oscuro y descorazonador, Okja empieza de la forma más tierna posible: con una joven llamada Mija (Seo-Hyun Ahn) creciendo en las montañas de Corea del Sur junto a la mejor compañía que jamás pudo imaginar: una gigante pero dócil criatura llamada Okja. Pero su idílica y apartada vida llega a su fin cuando una corporación internacional llamada Mirando, dirigida por la arrogante directora ejecutiva Lucy Mirando (Tilda Swinton), secuestra a Okja y la lleva a Nueva York para ser explotada con fines capitalistas.
Entonces Mija, decidida a ayudar a su amiga, se embarca en una misión de rescate improvisada y peligrosa en la que no parece que vaya a tener las de ganar. En el camino, deberá enfrentarse no solo a corporaciones ávidas de ganancias, sino también a manifestantes furiosos y consumidores que también quieren usar a Okja para sus propios fines, viviendo todo tipo de peligrosas aventuras.
En SensaCine, el crítico Xavi Sánchez Pons brindó a Okja 4 estrellas de 5, destacando el logro de Bong Joon Ho por la capacidad de "mantener su personalidad intacta al cruzar el charco, como ya nos quedó claro con la fantástica Snowpiercer". "En Okja se ríe –a veces de manera nerviosa y otras de forma blanca- y se llora, pero su subtexto es demoledor. Funciona como un aviso 'distópico' que logra esquivar el maniqueísmo sobre el peligroso ascenso de la industria alimentaria transgénica y todo lo que la rodea. [...] Y su tesis es descorazonadora: hoy por hoy, la única alternativa a ese futuro desolador que plantea es ganar pequeñas, huir de las ciudades, e irse a una arcadia natural para escapar de todo".
Okja solo dura dos horas y la encontrarás en en catálogo de Netflix. Y ojo: tiene escena postcréditos.