'The Man I Love': el delicado e íntimo drama queer con un extraordinario Rami Malek | San Sebastián 2026

Desgarra con tanto tacto y verdad que no te das cuenta de que lo está haciendo hasta que es demasiado tarde

Por Andrea Zamora

Jimmy George no se rinde. Ha vuelto a actuar después de mucho tiempo. Incluso parece que está recuperado. ¿De qué? Sin prisas. Aquí, en The Man I Love, no se corre. Todo se irá desvelando a su debido tiempo si es que tiene que hacerlo. Jimmy George es el protagonista de lo nuevo de Ira Sachs, un drama profundamente íntimo y delicado que se posa con firmeza y sensibilidad en el espectador.

Estamos en Nueva York. Son los años 80. Jimmy George está preparando su nuevo trabajo: una obra Off-Broadway -producción teatral representada en un teatro pequeño de la ciudad- que consiste en reproducir palabra por palabra una escena específica de la película canadiense Il était une fois dans l'Est en la que Carmen, una diva de la canción, discute furiosamente con sus músicos. Para Jimmy, hacerlo bien es importante. Ha estado un tiempo alejado de los escenarios y hay presión, miedo y frustración. Es un reto. Su cerebro ya no funciona del todo bien. Le cuesta aprenderse las frases y recordar las acciones.

Jimmy, interpretado por un extraordinario Rami Malek en uno de sus mejores papeles, vive con su novio Dennis, al que da vida un estupendo y amable Tom Sturridge. Además de pareja, Dennis también es su cuidador. Porque Jimmy ha pasado tiempo en el hospital y ahora, con este nuevo proyecto, ha vuelto a experimentar algo cercano a la alegría y el buen humor.

The Man I Love explora la vida de un hombre en plena crisis del sida, algo que Sachs nunca dice en voz alta. Pero esta también es la historia de cómo afecta el VIH a los que le rodean. A su novio, a su hermana, a su amante, a su cuñado, a su sobrino y a sus padres. El cineasta, en lugar de buscar el sufrimiento, opta por rodear a Jimmy de cierta pesadumbre, sí, pero también de mostrarlo como alguien que quiere, que se divierte, que ama y que desea. Esta película no se compadece ni es condescendiente con el enfermo, simplemente acompaña.

Sachs busca planos fijos y largos para que sus personajes puedan existir y reaccionar. El cineasta consigue algo tan real y amable que, a veces, parece que nos han invitado a tomar un café en la casa del protagonista, a ver los ensayos de la obra que prepara y a celebrar las bodas de oro de sus padres. Es justo en ese evento cuando Malek firma uno de los momentos más emotivos: cuando canta una canción que habla de él, de cómo la enfermedad le ha provocado algo que ya no tiene vuelta atrás. Hay más. Como cuando confiesa, en una cinta de vídeo que quedará para la posteridad tras su muerte, todas aquellas cosas que ha hecho y que nunca contó. O cuando no es capaz de empezar, en su debut con público, la obra que lleva tanto tiempo ensayando.

The Man I Love desgarra con tanto tacto y verdad que no te das cuenta de que lo está haciendo hasta que es demasiado tarde.

Andrea Zamora
-Editor
Más de diez años de experiencia en prensa cinematográfica y apasionada del cine independiente, con especial interés en la fantasía y la ciencia ficción. Siempre en busca de nuevas historias y miradas creativas
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