La actriz de 'Miércoles' nunca ha ocultado sus orígenes, y eso la honra. Aunque nació en California y a todas luces es una actriz estadounidense, su poder latino la ha llevado mucho más lejos de lo que imaginaba
Si hay que elegir a las diez actrices de los últimos diez años que han tenido un éxito explosivo que nadie podría haber previsto, en los primeros puestos probablemente estará Jenna Ortega. Hija de un sheriff y una enfermera, empezó a actuar a los 9 años en anuncios, pero nadie de su familia imaginaba que acabaría siendo la mismísima Miércoles, compadreando con la nostalgia en Bitelchús Bitelchús y dejándose cazar por Ghostface en Scream (2022)... sin dejar de lado su lado más hispano.
Jenna, orgullosa
De hecho, tal y como ella declara, su origen ha sido tremendamente importante en su carrera: "Ser latina siempre ha sido increíblemente increíble para mí. Es algo de lo que estoy muy orgullosa. Crecí en una comunidad rodeada de todo tipo de hispanos, lo que fue fabuloso porque nunca crecí con vergüenza ni miedo hacia mi cultura". La comunidad en cuestión, por cierto, fue Coachella Valley (sí, donde el festival), que actualmente cuenta con más de 300.000 habitantes.
La actriz, de hecho, afirma que fue muy importante para su filmografía conseguir papeles que no fueran los típicos de latinos: "Siempre me emocionaba cuando conseguía estos trabajos que eran para cualquier etnia o que inicialmente estaban pensados para un actor caucásico... Quiero abrir las puertas para tanta gente latina como pueda, porque somos una comunidad preciosa que debe ser celebrada, y solo tiene el 3% de representación en cine y televisión. Este mundo debería reflejar cómo es el mundo real". Dilo, reina.
Aunque este año no ha acertado en sus elecciones, con Klara y el sol pegándosela en taquilla como pocos fracasos, el año que viene protagonizará, junto con Glen Powell, lo nuevo de JJ Abrams, que promete ser uno de esos éxitos de los que hablaremos sin parar en unos meses. ¡Ah! Y en algún momento tendremos la temporada 3 de Miércoles. Nada, que el poder latino no deja de crecer.