Stephen King escribió esta historia de ciencia ficción hace 52 años y ahora se parece demasiado a 2025: "El cine de género consiste en reflejar la realidad en un espejo deformado"
Andrea Zamora
Andrea Zamora
-Redactora
Fan de la fantasía, el 'thriller' y la ciencia ficción. Vive entre mundos distópicos, misterios por resolver y universos inventados.

Edgar Wright y Glen Powell llevan a la gran pantalla 'The Running Man', el Estados Unidos distópico que el rey del terror inventó hace más de cinco décadas. "El mundo que King creó fue el mundo en el que vivimos ahora", dice Powell

Edgar Wright (Reino Unido, 1974) vivió uno de los momentos más estresantes de su carrera como cineasta cuando le envió el guion de The Running Man a Stephen King. "Le encantó", dice aliviado en SensaCine de forma virtual desde Los Ángeles. "Pero eso es una maldición y una bendición porque ahora toca estar a la altura de la película que tiene él en la cabeza".

The Running Man
The Running Man
Fecha de estreno 21 de noviembre de 2025 | 2h 14min
Dirigida por Edgar Wright
Con Glen Powell, Josh Brolin, William H. Macy
Medios
3,5
Usuarios
3,3
Sensacine
4,0
Cartelera y Entradas

Wright, el hombre detrás de títulos como La trilogía del Cornetto (2004 - 2013), Baby Driver (2017) y Última noche en el Soho (2021); ha trasladado a la gran pantalla una historia que le marcó cuando era adolescente en los años 80 y la leyó por primera vez. "Hemos tenido unos 25 años de telerrealidad. Así que ha sido genial hacer la película con todo lo que hemos aprendido en las décadas previas. De alguna forma, la película es retrofuturista, pero algunas partes parecen más avanzadas y otras parecen haber retrocedido. El cine de género, en muchas ocasiones, consiste en reflejar la realidad en un espejo deformado".

Así se crea una nueva estrella del cine de acción: 'The Running Man' es puro entretenimiento de principio a fin

Cuando King escribió The Running Man en 1973 -el libro no se publicó hasta 1982-, ambientó la acción en el año 2025 e imaginó un Estados Unidos convertido en una distopía totalitaria en la que la televisión tiene un gran poder. En este futuro de ciencia ficción que ahora, casualidades de la vida, se parece demasiado a nuestro presente, Ben Richards es un hombre de clase obrera en paro e incapaz de encontrar trabajo que se apunta a uno de los programas de telerrealidad más famosos y peligrosos del mundo para poder comprar medicina para su hija enferma: The Running Man. El juego consiste en algo imposible: sobrevivir 30 días sin que te maten mientras todo el mundo te da caza.

El mundo que King creó fue el mundo en el que vivimos ahora

En el papel de Ben Richards está Glen Powell (Estados Unidos, 1988). Para Wright, el actor era perfecto para el papel porque "parece un hombre corriente, en el sentido de que puedes identificarte con él". El protagonista no es un superhombre, ni un asesino entrenado. Es, como señala el cineasta, "un tío normal que está en el paro". "Es un tipo duro, pero en el sentido de que ha trabajado en la construcción y ha tenido algunos trabajos peligrosos, pero sigue siendo un tío de la calle", señala.

Glen Powell como Ben Richards en 'The Running Man' Paramount Pictures
Glen Powell como Ben Richards en 'The Running Man'

"El mundo que King creó fue el mundo en el que vivimos ahora", comenta Powell sobre cómo el escritor imaginó, hace 52 años, nuestra época. "Puede que parezca algo diferente, puede que la tecnología sea ligeramente diferente, pero en realidad habla del mismo tipo de problemas: un sistema muy poderoso que está, de alguna manera, amañado en contra del ciudadano común, lo cual es una locura".

El actor señala que los elementos como el "deepfake , la forma en la que elegimos a nuestros héroes y a nuestros villanos y la naturaleza del ciclo de las noticias" es algo que experimentamos en nuestro día a día. Eso también hace que, en la película, la supervivencia de su personaje sea más emocionante. "No está intentando sobrevivir 30 días en un juego imposible de ganar en el que todos han muerto antes, lo está haciendo en un sistema en el que el mundo entero puede darle caza". Y, además, hay una dificultad añadida: la cadena lo manipula todo. "Ha puesto a ciudadanos comunes en contra de este individuo, lo cual refleja cómo, en el mundo real, solemos emitir juicios rápidos", cuenta. "Este sistema opresivo existe y se necesita a una persona corriente que esté dispuesta a ponerse en pie y enfrentarse al matón de turno y hacer algo. Es una idea muy humana".

Las bendiciones de Stephen King y Arnold Schwarzenegger

Glen Powell como Ben Richards en 'The Running Man' Paramount Pictures
Glen Powell como Ben Richards en 'The Running Man'

The Running Man, que se estrena en España el 21 de noviembre, no es la primera película que traslada la historia de King al cine, pero sí la que lo hace de forma fiel. Arnold Schwarzenegger dio vida a Ben Richards en Perseguido (1987), un filme que se inspiró libremente en la novela. "La historia de Arnold tomó algunos desvíos por temas prácticos porque es muy difícil grabar en un mundo donde todos te están cazando. Es muy caro. Es muy tedioso. Así que lo aislaron en un estudio por temas logísticos, probablemente", explica Powell. "La adaptación previa del libro era muy libre y no incluía gran parte de la historia", recalca Wright.

Tanto Wright como Powell necesitaron la aprobación de King para hacer The Running Man. "He estado en contacto con él a través del correo durante años porque siempre ha sido muy generoso con mis películas", revela el director. "Esta la vio -y esto fue hace un par de meses- y fue la primera vez que hablé con él por teléfono. Le encantó, fue muy generoso y la alabó". Pero Wright no coincidió físicamente con King hasta hace muy poco. Durante la Comic-Con de Nueva York, celebrada el pasado mes de octubre, le dijo que le encantaría conocerle en persona antes de que se estrenara el filme. "Volé hasta Maine con mi novia para conocer a Stephen y fue increíble, algo que nunca olvidaré".

Necesitaba la aprobación de Stephen King como su Ben Richards, como su héroe. En un nivel más espiritual, cada vez que interpretas el personaje de otro actor... siempre quiero asegurarme de hablar con ellos sobre el tema

Powell no solo necesitaba la bendición de King, también, en un sentido más emocional, la de Schwarzenegger. "Necesitaba la aprobación de Stephen King como su Ben Richards, como su héroe. En un nivel más espiritual, cada vez que interpretas el personaje de otro actor... siempre quiero asegurarme de hablar con ellos sobre el tema. No quiero que sienta que estás intentando reemplazarlo", recalca. "Esto es parte del legado de Arnold. Ha hecho algunas de mis películas favoritas de todos los tiempos. No necesitaba, legalmente o logísticamente, su permiso, pero de humano a humano, pensé que era muy importante hablar con él. Fue muy amable. Ha apoyado mucho la película y nuestro viaje. Ha sido generoso con su sabiduría y es uno de los mejores".

Asesinos enmascarados y productores de televisión

Lee Pace en 'The Running Man' Paramount Pictures
Lee Pace en 'The Running Man'

Cuando Ben Richards entra en el letal juego, el mundo se convierte en un coto de caza en el que hay una alta recompensa por su cabeza. Pero, además de la gente de a pie, también hay asesinos especializados. Lee Pace (Estados Unidos, 1979) da vida a uno de ellos, el líder, el villano enmascarado que le hará la vida muy difícil al protagonista. "Es diferente. Es como cuando llevas un disfraz de Halloween y sientes que puedes permitirte un poco más de libertad. Te sientes anónimo", dice sobre actuar con la cara tapada. "Así es como me sentí con ella. Me condujo a esa parte despreocupada del personaje. Es un tipo muy calmado con lo que hace. Lo encuentro entretenido. Él es una especie de verdugo anónimo que persigue a la gente y les mata de forma espectacular".

El otro gran antagonista es Dan Killian, el productor detrás de The Running Man. Josh Brolin (Estados Unidos, 1968), que se mete en la piel del personaje, se inspiró en productores reales y gente de negocios para el papel. "Llevo en esta industria mucho tiempo y he tenido acceso a muchas personas", reconoce. "Son personajes necesarios para enseñar el contraste del punto flaco de la sociedad. A veces veo personajes como este y pienso: 'Oh, Dios' [pone cara de asco]".

Josh Brolin como Dan Killian en 'The Running Man' Paramount Pictures
Josh Brolin como Dan Killian en 'The Running Man'

Brolin conoció a Wright en Cannes en 2007 cuando estaba presentando No es país para viejos (2007), dirigida por los hermanos Joel y Ethan Coen, en el certamen francés. "Tengo una foto en la que, borracho, le beso en la mejilla", recuerda. "Le respeto como cineasta y me encanta Baby Driver y Zombies Party (Una noche... de muerte) (2004). Me encantan los cineasta que piensan fuera de la norma".

Siempre hay corrupción y me gustan las películas que reflejan eso pero que también son entretenidas

Wright también fue clave para que Pace quisiera unirse a The Running Man. "Sabe, no solo cómo hay que hacer la película, sino también cómo necesitas que la película te haga sentir. Eso es lo más difícil", indica. "Vi esta película por primera vez la semana pasada y yo la rodé, así que tenía una sensación de lo que iba a ser, pero la sensación que tuve al verla fue la de una especie de tensión creciente, emocionante, como si la historia fuera a toda velocidad. Es violenta. Te mantiene al borde del asiento, da un poco de miedo, pero también es divertida. Suena perverso decirlo, pero hay una sensación de diversión en las muertes de The Running Man. Está esta parte humorística en ellas. Hay una sensación de que Ben Richards tiene una fuerza interior que lo impulsa a meterse en este lío y encontrar la manera de salir adelante y que, aunque el mundo sea hostil, desolador y traicionero, le irá bien. Eso es lo que te hace sentir bien al ver a alguien con tanta fortaleza desenvolverse en un mundo así. Ese es Edgar".

Pace y Brolin también encuentran que lo que King imaginó hace tantos años refleje un poco nuestro mundo. "Cuando King escribió esta historia, estaba sensibilizado con lo rápido que la tecnología estaba cambiando y cómo de hostil se estaba volviendo la sociedad. Lo que escribió es una sátira de un 2025 imaginado", dice Pace. "Lo que hizo Stephen King es increíble, y hay tantas similitudes con el presente y lo que está pasando", añade Brolin. "Hace de espejo de lo peor de nosotros mismos, que es aprovecharse de esa clase de personas [como Ben Richards] por codicia, para conseguir más dinero. Eso lo experimentamos todos, en tu país y en mi país. Siempre hay corrupción y me gustan las películas que reflejan eso pero que también son entretenidas". 

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