"Inefable e insoportable". Así describía el crítico Rodolfo Sánchez en su crítica de 0,5 estrellas para SensaCine el trabajo de Joel Schumacher en las películas que el director realizó sobre Batman en los años 90, primero Batman Forever con Val Kilmer en 1995 y luego Batman y Robin con George Clooney en 1997. "La primera era mala, la segunda imposible. [...] Poco más se puede decir de una película que nunca debería haberse producido".
La opinión, por dura que parezca, fue generalizada. Casi 30 años después Batman y Robin sigue siendo considerada como una de las peores películas de la historia -tiene un 11% de la crítica y un 16% del público en RT- y, pese a que recuperó costes en taquilla, es la película sobre el héroe de DC que peor ha funcionado en términos de recaudación. Tanto, que Warner Bros. tuvo claro que debía cancelar sus planes de hacer una película tras la terrible acogida.
Desde entonces, ninguno de los implicados en la película han escondido su decepción con el resultado de la película que hicieron. Ni siquiera el propio Schumacher, que se carga con toda la responsabilidad del fracaso de la película, pese a que cree que el problema fue la marcha de Kilmen como Batman: "Se fue para hacer La isla del Dr. Moreau. Lo cambió todo. George [Clooney] hizo un esfuerzo de lo más noble. Pero yo fui el problema. Nunca antes había hecho una secuela y sólo se hacen secuelas por una razón: hacer más dinero y vender más juguetes. Siempre rezo para no estar en la típica lista de las peores películas de la historia", admitió el director en su visita al Festival Interncional de Cine de los Hamptons en 2016 asumiendo toda responsabilidad y liberando de ella a sus compañeros: "No hice un buen trabajo. George lo hizo. Chris [O’Donnell] lo hizo. Uma [Thurman] estuvo brillante. Arnold [Schwarzenegger] es Arnold".
Por su parte, el encargado de liderar el reparto, George Clooney, tampoco ha escondido nunca que no es un trabajo del que se sienta orgulloso. De hecho, en una entrevista con The Guardian en el año 2002, aseguró que veía la película de vez en cuando porque era un buen recordatorio de que debía mantenerse humilde: "Puedo hacer una mala película con un buen guion, pero no puedo hacer una buena película con un mal guion", lamentaba.
Veo 'Batman y Robin' de vez en cuando. Es la peor película que he hecho, así que es una buena lección de humildad
No fue la primera vez ni tampoco sería la última que se metería con la película, aunque también asumiendo que él tampoco hizo un buen trabajo, como aseguró a GQ en 2020: "cuando digo que Batman y Robin es una película terrible, siempre digo: ‘Estuve fatal en ella’. Porque lo estuve, en primer lugar. Pero también porque te permite decir: 'Habiendo dicho que fui un desastre, también puedo decir que ninguno de los otros elementos funcionó".