Jacob Elordi se ganó sus cicatrices mientras rodaba Cumbres borrascosas. El actor da vida a Heathcliff en la adaptación de la novela de Emily Brontë que corre a cargo de Emerald Fennell. Por querer seguir el legado de Daniel Day-Lewis, actor de método donde los haya, Elordi terminó en el hospital con una quemadura de segundo grado.
El intérprete, que coprotagoniza el filme junto a Margot Robbie, ha revelado el accidente que sufrió durante el rodaje del trágico romance. "Algo peculiar que pasó mientras grabábamos es que cuando la artista de maquillaje estaba diseñando las cicatrices de los latigazos en la espalda de Heathcliff, me retó: 'Si Daniel Day-Lewis estuviera interpretando a Heathcliff, hubiese venido con cicatrices'. Le dije: 'Bueno, ¡me marcharé y me mutilaré el fin de semana para demostrarte que soy Heathcliff!", ha contado en Esquire UK en una entrevista que le ha hecho la propia Fennell.
Probablemente, Elordi no esperaba que la mutilación como tal surgiera por sorpresa. El actor estaba dándose una ducha de vapor y, mientras se limpiaba los pies, se apoyó y su espalda tocó la perilla de vapor. "Me puse de pie gritando", recuerda. "Me destrozó la espalda. Cuando fui a trabajar el lunes, tenía una quemadura de segundo grado".
"Le di una bofetada en la cara": Margot Robbie temió por su futuro en Hollywood tras pegar a Leonardo DiCaprio en 'El lobo de Wall Street'Elordi fue al hospital y Fennell recibió una llamada con la noticia de lo ocurrido a su actor protagonista. La cineasta le ha preguntado si lo ocurrido era culpa del "espíritu de Daniel Day-Lewis". "Fue Daniel Day-Lwes. En la ducha", responde el actor. Queriendo o sin querer, cumplió con su palabra para la maquilladora de la película.
Un amor imposible
Warner Bros.
Cumbes borrascosas ya ha sido adaptada en numerosas ocasiones. Una de las versiones más recordadas es la protagonizada por Juliette Binoche y Ralph Fiennes. Una de las más recientes cuenta con Kaya Scodelario y James Howson en los papeles principales.
La historia se ambienta en el siglo XIX, en los páramos de Yorkshire. Allí surge una trágica e imposible historia de amor entre Catherine Earnshaw y Heathcliff. Los dos se conocen desde niños, pero viven en mundos diferentes y la sociedad convierte su relación en algo imposible.