El verdadero final de 'Viernes 13' ocurría en su octava parte, pero nadie ha querido aceptarlo
Randy Meeks
Randy Meeks
-Redactor de cine y series
Juntaletras acomodado, redactor con gato eterno en las piernas, tuitero irredento, millennial orgulloso a su pesar. Respira cine, cree que no hay película mejor que 'El crepúsculo de los dioses' pero en su colección de Blu-Ray no falta 'Super Mario Bros'. La de los 90.

Jason Voorhees ha pasado por mucho desde que le ahogaron de niño en Crystal Lake. Incluso ha muerto del todo un par de veces (una de ellas yendo al infierno con Freddy Krueger), pero de alguna manera siempre vuelve. Menos en la parte 8.

Cuando era niño, sin Internet ni nada parecido y teniendo que basar mi educación cinéfila en programas como Aullidos, me moría de ganas de ver Viernes 13, parte VIII: Jason toma Manhattan (en España, traducido con un más soso Jason vuelve... para siempre). ¿Cómo no iba a querer ver al matarife más letal de todos en Nueva York, dando sopas con honda en Times Square, en lo alto de un rascacielos o donde apareciese? Las posibilidades eran infinitas. Tristemente, la película no lo era tanto y, aunque tenía buenas ideas, salvo sus últimos 20 minutos es más "Jason en un barco" que tomando Manhattan. Ay.

Viernes 13. Parte VIII: Jason vuelve... para siempre
Viernes 13. Parte VIII: Jason vuelve... para siempre
Fecha de estreno 11 de noviembre de 2019 | 1h 40min
Dirigida por Rob Hedden
Con Kane Hodder, Jensen Daggett, Tiffany Paulsen
Usuarios
2,2

New York, I kill you

Los guionistas tras esta octava entrega tenían muy claro que, para no repetir el fracaso de Viernes 13, parte VII, había que sacar a Jason de Crystal Lake y llevarle al sitio menos esperado. En su guion original había escenas sangrientas en el Puente de Brooklyn, un combate de boxeo en el Madison Square Garden, visitas a centros comerciales, un mata-mata en la Estatua de la Libertad y hasta el asesino presenciando una obra de Broadway. Pero no había dinero, así que no les quedó otra que juntarlo con otro guion, en el que Jason estaba en un barco, y esperar que la gente no se diera cuenta.

Sin embargo, de lo que habló todo el mundo al salir fue de su final. Y con bastante razón, porque, si nos paramos a pensarlo en frío, parece no tener sentido alguno. En él, Rennie, que tiene fobia al agua y tiene visiones de Jason como niño, acaba matándole gracias a los residuos tóxicos que, por algún motivo, estaban en las alcantarillas de Nueva York. Entonces, Jason, desfigurado, dice su primera (y última) palabra: "Mamá". Porque, efectivamente, siempre ha tenido la mente de un niño, cuando murió por primera vez.

Entonces pasa lo imposible: cuando los fluidos tóxicos se van, lo que queda es el cuerpo de Jason muerto, representado como un niño sin defectos o la cara desfigurada. Muchos pensaron que eso significaba que a partir de ahora el asesino sería un infante, pero en Viernes 13 parte IX volvía a las andadas como adulto. Entonces, ¿qué había pasado? Su director, Rob Hedden, tiene la explicación: era una alucinación más de Rennie, la última, con la que, además del final definitivo de Jason al volver a su estado natural, también se representaba el final de la acuafobia de su protagonista. La saga podría haber acabado aquí, especialmente después de que Paramount no renovara los derechos, pero claro: a ver quién rechaza el dinero de un buen mata-mata.

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