Hace varios años que Bruce Willis está retirado de forma definitiva a consecuencia de la enfermedad neurodegenerativa [demencia frontotemporal] que le fue diagnosticada en 2023 tras varios años mostrando síntomas, pero, su legado en la industria como uno de los grandes héroes de acción de los 90 es impagable. El actor es una de las estrellas de Hollywood más queridas y su trabajo en algunos clásicos de culto como la saga Jungla de Cristal, El último boy scout o películas tan famosas como Armageddon, Pulp Fiction, El quinto elemento, 12 monos o El sexto sentido entre un largo etcétera nos permitirán seguir disfrutando de su trabajo por siempre.
A lo largo de sus 40 años de trayectoria, Willis tuvo la oportunidad de trabajar con grandes cineastas y compañeros de profesión, entre ellos una de las actrices considerada como una de las mejores del mundo: Meryl Streep. Ocurrió una única vez hace ya más de 30 años, en la comedia negra La muerte os sienta tan bien, pero la actriz se quedó con muy buen recuerdo de aquella experiencia.
De hecho, así lo contaba ella misma en una entrevista con la actriz y modelo brasileña Bruna Lombardi en 1993, con la película ya estrenada, a quien confesó que había quedado gratamente sorprendida con el actor, sobre quien había escuchado rumores que luego no se correspondieron con la realidad.
Me encantó trabajar con Bruce Willis en esto. Él llegó al proyecto, yo no lo conocía en absoluto y tenía esta terrible reputación de ser muy difícil... y una especie de divo
"Y él no era así para nada, para nada", aseguraba Streep. "Fue un encanto, sí, y realmente llegó muy dispuesto y listo para trabajar, muy interesado en Goldie [Hawn] y en mí y en lo que estábamos haciendo".
"Seguimos esperando, preguntándonos cuándo iba a caer la otra pata, ¿sabes? Y en la tercera semana nos dimos cuenta de que no, que era buena persona", sentenciaba Meryl convencida de la calidad humana del actor.
Dirigida por Robert Zemeckis y estrenada en 1992, en La muerte os sienta tan bien Streep interpretaba a Madeline Ashton, una mujer que, como la ex de su marido Helen Sharp (Hawn), sueña con la eterna juventud y belleza. El elixir de la hechicera Lisle (Isabella Rossellini) promete convertir este sueño en realidad, pero, tras beber la poción, las dos mujeres no solo permanecen eternamente jóvenes, sino que también se vuelven inmortales.
Cuando Herlen reaparece para recuperar al marido de Madeline, el doctor Ernest Menville (Bruce Willis), se desata una guerra entre las dos mujeres inmortales, con consecuencias absurdas para sus respectivos cuerpos.