"¡Oh, amigos! Nadie me mata con engaño, no con fuerza", es una de las más famosas frases de Polifemo en La Odisea, que Homero creó en el siglo VIII AC. Sin embargo, es posible que no reconozcas esta frase de la película de Christopher Nolan porque, tristemente, tuvo que cortarla del metraje final por un motivo que, la verdad, es bastante lógico... aunque, honestamente, podría haberse conseguido driblar fácilmente.
Nadie te escucha
Para entender la escena hay que ponerse en situación: los soldados liderados por Odiseo se quedan encerrados en la cueva junto a Polifemo, el cíclope, y cuando este pregunta al líder por su nombre, tira de imaginación para engañarlo, afirmando "Mi nombre es Nadie; y Nadie me llaman mi madre, mi padre y mis compañeros todos". Entonces, el villano promete que "A Nadie me lo comeré al último, después de sus compañeros, y a todos los demás antes que a él: tal será el don hospitalario que te ofrezca".
Este regate de Odiseo es una muestra perfecta de su inteligencia sin igual, pero Nolan decidió dejarlo fuera del guion de La Odisea porque, en general, tenía problemas para traducir los juegos de palabras del griego antiguo: "Los juegos de palabras en la traducción son duros. Lo intenté. No fue posible trabajar en ello", ha afirmado. Pero claro, esta escena le daba mucho más empaque al final.
Mientras escapan, Odiseo no duda en enfrentarse a él y, en un ataque de ego, decirle "Si alguno de los mortales hombres te pregunta la causa de tu vergonzosa ceguera, dile que quien te privó del ojo fue Odiseo, el asolador de ciudades, hijo de Laertes, que tiene su casa en Ítaca". Y claro, deja el camino alisado para que su enemigo ruegue a Poseidón que le traiga la desgracia. Vaya que si se la trae, claro... Solo que su ingenio queda un poco en entredicho. Cosas de una traducción complicada.