"Si De Niro puede hacerlo, yo también": Vincent D'Onofrio cuenta cómo fue contratado por Kubrick para su película de culto
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El actor sigue teniendo el récord por su transformación física: engordar 32 kilos para encarnar el papel que le convirtió en una estrella de cine

Warner Bros.

En los últimos años su carrera se ha visto principalmente asociada a su presencia en el Universo Cinematográfico de Marvel como Wilson Fisk/Kingpin y por otros proyectos televisivos como The Beauty, pero la carrera de Vincent D'Onofrio se dio a conocer principalmente por su trabajo como el recluta Leonard "Gomer Pyle" Lawrence, más conocido como el Soldado Patoso, en la película La chaqueta metálica en 1987, una de las películas bélicas más influyentes de la historia que dirigió el maestro Stanley Kubrick.

Cuando Vincent D'Onofrio fue elegido para aquel papel apenas había cumplido los 25 años y sus trabajos frente a las cámaras podían contarse con los dedos de una sola mano. ¿Cómo se fijó en él un cineasta como Kubrick que entonces ya era uno de los nombres más influyentes de la industria?

El actor contó hace unos años en el podcast de de Rich Eisen cómo fue elegido para la icónica película que, aunque en el momento de su estreno fue inevitablemente comparada con Platoon de Oliver Stone, acabó siendo considerada una obra maestra del cine de guerra.

Según recordó, fue su compañero de reparto en la película, Matthew Modine, quien le animó a hacer una prueba para el filme: "Vino a verme mientras trabajaba de portero en el Hard Rock Cafe y me dijo que Stanley Kubrick estaba rodando una película en Inglaterra. Me comentó que había un papel disponible y me aconsejó que hiciera una audición. Alquilamos una cámara enorme, grabamos un monólogo de una obra de teatro en la que participaba y se lo enviamos a Kubrick. Me pidieron otra grabación".

Stanley me llamó personalmente, me dio algunas líneas para grabar y también se las envié. Luego me dijo: 'Deberías subir un poco de peso para este papel. ¿Te interesaría hacerlo?'

"De Niro acababa de hacerlo en Toro salvaje, así que pensé: "Claro. Si De Niro puede hacerlo, yo también puedo". Y entonces conseguí el papel", recordaba D'Onofrio, quien dedicó siete meses a llevar a cabo una impresionante transformación física: engordar nada más y nada menos que 32 kilos para meterse en la piel del soldado Patoso. Una transformación que, a día de hoy, sigue teniendo el récord y que le planteó otro complejo reto posterior: perderlo.

El intérprete tardó 9 meses en recuperar su peso normal con mucha disciplina, pero aquello le cambió para siempre a nivel profesional: "Yo era actor de teatro, y Kubrick me convirtió en actor de cine".

“Fue el primer personaje cinematográfico al que di vida", rememoró en su día en una entrevista con nuestros compañeros de AlloCine. "Para ser sincero, no recuerdo mucho de esa película, porque solo recuerdo a Stanley Kubrick. [...] Solo recuerdo que era actor de teatro, haciendo lo que podía, trabajando como portero en clubes nocturnos y actuando en el teatro por las noches. Eso era todo lo que hacía. Trabajaba en Broadway, de 8 a 10 de la noche. Tomaba el tren al centro, trabajaba toda la noche en el club y me levantaba a las 4 de la mañana para ir a trabajar. Kubrick fue muy amable conmigo, pero en realidad no quería ser su amigo. Era demasiado joven y él era todo un ícono... Simplemente volvía a casa rezando para que no me despidieran. Yo era actor de teatro, y Stanley Kubrick me convirtió en actor de cine. Me permitió ser exactamente lo que quería ser".

Alicia P. Ferreirós
Amante de las series y gran aficionada al terror, la ciencia ficción, la crónica negra y el ‘true crime’.
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