Santiago Segura no esperaba que Torrente, el brazo tonto de la ley, una comedia que hizo acerca de una persona que representa lo peor de la sociedad española, fuera a tener un éxito masivo que le llevó a convertirla en saga. Enseguida llegó Torrente 2: Misión en Marbella, que se estrenó en 2001, tan solo tres años después de la primera parte. Y ya no pudieron parar: Torrente 3: El protector (2005), Torrente 4: Lethal Crisis (2011), Torrente 5: Operación Eurovegas (2014) y, la más reciente, Torrente, presidente, de este mismo año.
La sexta entrega de la saga llegó de manera inesperada cuando ya nadie contaba con ella. De hecho, llegó a los cines el pasado mes de marzo habiendo desvelado muy pocos detalles de la trama, tal y como decidió Segura. Ni siquiera hubo pase de prensa para que los críticos opinaran de ella antes de su estreno. El espectador que fue a verla lo hizo ante una carta en blanco, sin saber cómo iba a ser. Esta estrategia resultó ser un éxito.
A día de hoy, Torrente, presidente acumula 28 millones de euros de recaudación y 3,7 millones de espectadores -eso sin contar con las visualizaciones en 'streaming', que añadiría unos buenos millones-. Esto la convierte en el mayor éxito de la taquilla española del año y en el mejor estreno de una película española en los últimos 15 años.
La idea para Torrente, como contó posteriormente, le llegó al director después de estar comiendo en un restaurante chino y ver cómo un hombre se comportaba de manera grosera con la camarera. Las caras que pusieron los familiares le inspiraron para dar forma a un personaje que ya hacía tiempo que rondaba por su cabeza.
En la primera entrega de la saga, el protagonista era un retrato muy perspicaz de este tipo de personas que todos conocemos, pero a medida que se fue desarrollando la franquicia la epicidad apareció y lo cotidiano dio lugar a algo más grande y ambicioso. Ya no era un expolicía que se topa con una red criminal por casualidad, sino un héroe castizo con capacidad para tratar con el presidente del gobierno de España.
Sony Pictures
En Torrente, presidente, el protagonista cree que él es el único que puede salvar a España de su momento más crítico. Despreciado y olvidado por sus antiguos aliados, José Luis Torrente decide presentarse a las elecciones para tener la oportunidad de llevar a todos los españoles por el buen camino.
A día de hoy, es la cuarta película española más taquillera de la historia. Solo le superan Ocho apellidos catalanes (2015), Lo imposible (2012) y Ocho apellidos vascos (2014). En cuanto a 2026, ya hemos dicho que Torrente, presidente tiene el primer puesto. Los siguientes son para Aída y vuelta, Abuela tremenda, Amarga Navidad y La familia Beneton + 2.