Clint Eastwood le debe mucho al género wéstern. Fue con él con el que se labró una carrera, pero el actor y cineasta no se quedó solo en ese terreno. Probó cosas muy variadas y un poco locas después de su Trilogía del dólar, dirigida por Sergio Leone y compuesta por Por un puñado de dólares (1964), La muerte tenía un precio (1965) y El bueno, el feo y el malo (1966). El propio Eastwood sabía que algunos de los proyectos que aceptó eran "problemáticos", pero los hizo igualmente.
"He hecho películas problemáticas antes y a veces la gente te dice que son un problema y otras veces no", contó en la revista Interview en 2012. Las palabras de Eastwood fueron una respuesta a la pregunta de si pensaba que Cazador blanco, corazón negro (1990) era una película vista de esa forma, "problemática", para los fans de Harry el sucio (1971).
"Tengo que asumir que a algunos fans de Harry el sucio les gustan diferentes tipos de películas. El aventurero de medianoche fue definitivamente una película problemática, e incluso con Ruta suicida la gente no necesariamente quería que interpretara a un detective tonto. La mujer en esa película era mucho más inteligente que él, así que eso se convirtió en un problema", explicó. "Tienes que llevar al público en distintas direcciones, de lo contrario, puede que al final se canse de ti".
Hoy en streaming, una de las mejores películas de Clint Eastwood: 30 años después sigue siendo una joya, pero genera debateNi el agente ni los abogados de Eastwood estaban de acuerdo con que hiciera Duro de pelar (1978), que sigue a un camionero convertido en boxeador que recorre el oeste americano junto a su mascota, el orangután Clyde. "Incluso después de verla, uno de los ejecutivos del estudio pensó que iba a ser un fracaso. Siempre pensé que era un guion bastante moderno con el orangután y esas cosas. Algunas personas lo entendieron y otras no, pero el público pareció disfrutarlo", afirmó.
The Malpaso Company
Duro de pelar recibió malas críticas, pero fue un éxito de taquilla y tuvo una secuela, La gran pelea (1980). Son dos de los filmes más taquilleros de Eastwood. La primera entrega, con un presupuesto de cinco millones de dólares, recaudó 104,3 millones en todo el mundo. La secuela costó 15 millones y sumó 70,6 millones solo en Norteamérica.
Es algo habitual que Eastwood, pese a los consejos para no hacer algo, termine haciéndolo si él ve que puede funcionar. Una de sus trabajadoras criticó negativamente y de forma muy dura el guion de Sin perdón (1992), pero Eastwood la hizo igualmente. Consiguió nueve nominaciones a los Oscar y ganó cuatro: mejor película, mejor director, mejor actor de reparto para Gene Hackman y mejor edición.