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    Cédric Klapisch ('Nueva Vida en Nueva York'): "La perfección es algo que no busco"
    Por Pedro Parra — 8 may. 2014 a las 12:51

    El director francés presenta la película que continúa la historia que ya pudimos ver en 'Una casa de locos' y en 'Las muñecas rusas'.

    Cédric Klapisch mantiene en Nueva vida en Nueva York el hilo argumental mostrado en las dos anteriores entregas de la saga. El cineasta no confirma ni desmiente la posibilidad de seguir trabajando en la historia en un futuro a largo plazo, aunque por ahora prefiere centrarse en otros proyectos en la pequeña y en la gran pantalla. La cinta protagonizada por Romain Duris y Cécile de France, entre otros, se estrenará el próximo 16 de mayo.

    ¿El recorrido de esta trilogía es espontáneo o tiene algún tipo de mensaje empezar en Europa y terminar en Estados Unidos?
    Todo está pensado. Digamos que partí de la idea de describir Europa, describir este apartamento en Barcelona, una metáfora de Europa, con estudiantes cada uno de un país distinto. Y cuando hice Las muñecas rusas pensé "no puedo volver a hacer una película sobre Europa, voy a ir a las fronteras de Europa". Y Rusia es realmente un país que es interesante porque es Europa y no es Europa, y en esta tercera película dije "voy a ir algo más lejos" y pensé también que la generación del personaje de Xavier ha vivido la mundialización, la globalización, y por tanto pensé en filmar en China. Pero al final, pensé que era más interesante rodar en Nueva York para decir que China está en Nueva York, pero también todo el mundo está en Nueva York. Y esta ciudad de Nueva York es un poco como el piso de Barcelona, porque personas de todo el mundo se juntan allí y todo eso se acaba mezclando. Y creo que no hay otra ciudad como Nueva York que mezcle la gente como allí.

    ¿Qué importancia tuvo para la película el que usted escribiera el guión en Nueva York?
    En un momento dado entendí que necesitaba decir que el personaje de Xavier es como Nueva York y Nueva York es como Xavier, por tanto tenía que conocer mejor Nueva York. Y las ideas como cuando se pierde con el taxi, y la calle cuarta se encuentra con la décima, pensé al mirar un plano de Nueva York que el cerebro de Xavier está hecho así. Trata de tener avenidas, rectas, Este-Oeste, Norte-Sur, y luego de repente hay un momento en el que todo se mezcla. Y sólo puedes encontrar ideas así si pasas tiempo en una ciudad.

    Ha cambiado mucho su relación con los actores protagonistas de la película desde la primera hasta ésta porque en principio no eran tan conocidos y hoy en día todos han tenido una trayectoria internacional, ¿ha sido muy diferente el trabajo con ellos desde la primera hasta ahora?
    Sí, es cierto. En la primera película es verdad que eran todos estudiantes, por decirlo así. No eran conocidos, habían hecho una o dos películas, Audrey Tautou no había estrenado todavía Amelie. Y en esta película, los cuatro actores han trabajado con directores de todo el mundo, han hecho películas americanas, europeas, y es verdad que para mí como director estaban increíblemente mucho más experimentados. Era impresionante ver la diferencia en cuanto al trabajo. Sin embargo, es verdad que el hecho de haberse convertido en estrellas normalmente molesta, es más difícil encontrar el planning y además tienes la sensación de que hay que respetar un cierto status, y yo que les conocía como jóvenes actores desconocidos era divertido ver lo que ha cambiado en ellos.

    La película muestra las dificultades que se encuentran las personas, especialmente Xavier, para encauzar su vida. ¿Cuáles han sido los momentos más complicados para usted en el desarrollo de su profesión?
    Esta película. Rodar en Nueva York es muy difícil. Hay reglas de trabajo que no tienen nada que ver con las reglas europeas, tuve la impresión de que tenía que aprender otro oficio. Y eso fue realmente duro. He hecho 11 películas, ha habido otros rodajes que han sido difíciles, cada vez son razones distintas. Es verdad que aquí no nos ayudaron porque fue en la época en la que tuvimos el huracán Sandy, apareció justo la semana antes de que se terminara el rodaje. Entonces los últimos días del rodaje fueron después del huracán.

    No es imprescindible ver las películas anteriores para entender ésta, se pueden comprender en sí mismas. ¿La evolución de los personajes la tenía también planeada o ha surgido después, ha seguido un patrón o ha sido espontáneo?
    Sobre todo en la segunda película tomé como referencia a Truffaut, fue el primero que hizo esto, coger a un actor y seguirlo en su vida real. No sé durante cuántos años, si 20 o 30, pero creo que empieza en el 60 con Los 400 golpes (1959) y termina como en los años 80 con Domicilio conyugal, unos 20 años aproximadamente. Pero aquí es lo mismo, son 13 años de momento y es interesante ver a Romain Duris, que tenía 25 años en la ficción de la primera película y ahora con 40 años, y basta con seguir cómo ha cambiado su cuerpo, cómo han cambiado sus problemas cuando tenía 25 años y era estudiante con respecto a un hombre de 40 años, con dos hijos. Me parece que es un privilegio cuando eres director poder tratar el tiempo que pasa, con el tiempo que pasa realmente.

    Después del éxito logrado con Una casa de locos y Las muñecas rusas, ¿tenía la sensación de que el listón estaba realmente alto a la hora de presentar esta tercera entrega?
    Tuve mucho miedo, me asustaba mucho hacer esta película. Pensaba que era peligroso, vamos a decirlo así. Estoy contento, pero no todo el mundo opina lo mismo. Sin embargo, hay gente que me ha dicho que la tercera es mejor que las otras dos, y aunque sólo hubiera tres personas que me dijeran eso ya estaría satisfecho, pero es que hay más de tres personas que me lo han comentado. Por lo que estoy contento de que me hayan dicho eso, porque luego una película es una película, hay unos que prefieren una y otros que prefieren otra, al menos sé que no es un fracaso. Como decías, es una película autónoma y valía la pena hacerla. Con respecto a la angustia que tuve de embarcarme en el proyecto, estoy contento de haber llegado al final.

    ¿Qué piensa de estas nuevas maneras de distribución, por ejemplo plataformas de cine online?
    Creo que es la evolución lógica. Es evidente que en 10 años no habrá DVD y que será así, en VOD. Pienso que es mejor ver una película en una sala de cine. La gran pantalla es un placer para la gente a la que le gusta el cine y el sonido 5.1, que es irremplazable. Pero yo he visto tantas películas en DVD o en VOD que es otra manera de ver películas. Estoy a favor de que se desarrolle lo más posible para que el acceso sea cada vez mayor a las películas. Tengo tres hijos, los dos mayores tienen 14 y 16, y es increíble todo lo que han visto a su edad con respecto a mí. Cuando tenía 23 años y estudiaba cine era el principio de las cintas VHS, entonces mi manera de ver películas cuando era joven era totalmente distinta. Me hubiera encantado como estudiante de cine tener VOD, es un lujo increíble.

    ¿Qué aspectos destacaría que les ha aportado a los actores de Nueva vida en Nueva York? ¿Y qué cuestiones cree usted que ha perfeccionado al trabajar a su lado?
    Hay una doble historia en esta trilogía. Hay tres películas que puedes ver y luego está la vida que he vivido yo. He conocido Barcelona, he estado en Rusia, en Londres, en Nueva York, he tenido momentos increíbles en todos estos sitios con estos actores. Y son personas que forman parte de mi vida ahora. Hay dos cosas importantes, hay tres películas importantes y tres experiencias de vida muy importantes también. Y quizás la experiencia de vida es más importante que estas tres películas. Pero compartimos algo que es increíble, lo que vivimos en Nueva York fue muy fuerte porque no sólo es ser turistas en la ciudad, sino que vivimos allí. Hace 15 días estuve en Nueva York para presentar la película, volví a ver al equipo de rodaje y es increíble. La emoción con todo el equipo de imagen, sonido, los asistentes, los ayudantes, etc. Son momentos de la vida muy importantes, muy fuertes. Creo que más fuertes que cuando haces una película en Francia, por ejemplo. Cuando yo hago una película en Francia, todo el mundo me conoce, los equipos de rodaje. Cuando rodaba en Nueva York, el hecho de que nadie me conociera, de que ellos me consideraran un amateur, hizo que todo lo que vivimos juntos fuera mucho más fuerte.

    ¿Cuál será el próximo destino?
    Todavía no sé si habrá una cuarta película. Lo veré dentro de diez años si sigo o no, pero actualmente estoy trabajando en otro proyecto. Es una serie de televisión para la segunda cadena en Francia, es una serie sobre los actores y sus agentes, lo que pasa entre bastidores en el cine. Me gusta la idea de que la televisión muestre un poco los bastidores del cine.

    Ha transcurrido más de una década desde que usted hiciera Una casa de locos. ¿Está satisfecho con el resultado de esta trilogía? En caso de poder volver hacia atrás, ¿qué detalles trataría de pulir en cada una de las tres cintas?
    No puedo decir eso porque creo que el encanto es lo que haces en el momento en el que lo haces. Veo muchísimos errores en Una casa de locos, muchísimas cosas que habría cambiado en las películas, pero los errores fabrican también el encanto. Extrañamente, la perfección es algo que no busco. Por tanto, los errores dan identidad. Creo que en estas tres películas no existe la idea del control, del dominio, sobre todo en Una casa de locos hay muchas cosas que si yo hubiera tenido más dinero, más tiempo, habría hecho de manera distinta y mejor. Pero la película no hubiera sido mejor. Creo que uno de los encantos de Una casa de locos es la improvisación, son los errores, es ese aspecto un poco amateur, era filmar con esas primeras cámaras HD. Me gustaría volver a filmar con una HD de hoy, pero no sé si la película habría sido mejor.

    Siempre son historias corales, ¿le gusta más esta pluralidad de los personajes que uno solo en concreto?
    Me gusta cuando hay muchos personajes. Por ejemplo, en mi última película, que se llama Mi parte del pastel, es sobre todo acerca de dos personajes, un bróker con la mujer de la limpieza. Me parece que da una visión contrastada, binaria del mundo y hay algo falso también: los ricos, los pobres, los jóvenes y los viejos. Si sólo hay dos personas, hay como demasiado contraste. Pero si hay 10 personajes, hay tres viejos, tres jóvenes, hombres, mujeres, la diversidad a partir del momento en el que hay cinco personajes transmite verdad porque hay muchos puntos de vista, y para mí con dos puntos de vista no basta.

    ¿Qué consejos o recomendaciones les daría a aquellos estudiantes interesados en dedicarse al mundo del cine?
    Ver muchas películas. Tengo la impresión de que hay dos cosas contradictorias que hacer cuando eres director: desarrollar las cosas personales y conocer mucho las cosas de los demás. Hay que hacer un trabajo interno y externo, hay que tener curiosidad por el mundo exterior, pasearse, ver películas, leer libros, leer los periódicos porque todo esto sirve. Y al mismo tiempo desarrollar cosas personales. Creo que se hace cine cuanto estás entre estas dos cosas.

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