LeAnn Rimes solo aparece al final de la película, pero sus canciones se han convertido en himnos de una generación, especialmente 'Can't Fight the Moonlight'. La actuación nunca fue una prioridad para ella, que decidió dedicarse a la música donde ha conseguido varias nominaciones a los Grammy que se suman a los dos premios que tiene en su haber, y más de 37 millones de ventas en todo el mundo.