En 2016 Netflix no compartía sus datos de audiencia abiertamente y era un misterio saber con exactitud cómo le habían funcionado determinados títulos. Más de seis años más tarde conocemos muchos más datos y tenemos siempre a mano los famosos top 10, pero aún así no lo sabemos todo: ejemplos de aparentes series de éxito, como 1899, que acaban en el hoyo nos han demostrado que la compañía no solo se fija en que una serie alcance mucha popularidad coincidiendo con su estreno. Lo importante es que realmente conecte con la audiencia.
Aunque Netflix ha evolucionado desde entonces a medida que también ha ido cambiado el escenario y la competencia, hace seis años la compañía ya hablaba en términos similares cuando hablaba de sus éxitos y fracasos, con el jefe de contenidos Ted Sarandos explicando en declaraciones a Telegraph que las audiencias eran importantes para ellos, por supuesto, pero que no las analizaban en periodos de tiempo pequeños: "Es posible que la audiencia no se presente el primer fin de semana, pero está bien, porque la gente llegará con el tiempo".
Curiosamente, en la misma entrevista, Ted Sarandos confesaba abiertamente que una de sus series originales, una de las primeras, no les había funcionado muy bien:
Es un ejemplo de que simplemente... no conecta con la audiencia de la manera que pensamos que lo haría
El director se refería a Hemlock Grove, una serie de terror de la que a menudo nos olvidamos cuando recordamos los primeros tiempos de la plataforma, en los que consiguió crecer rápidamente de la mano de éxitos como el de Orange Is The New Black o House of Cards.

Estrenada en el año 2013, cuando Netflix todavía no había llegado a España ni a muchos lugares del mundo, Hemlock Grove estaba basada en la novela homónima 'Hemlock Grove' de Brian McGreevy y ambientado en un pequeño pueblo del mismo nombre en el que había tenido lugar un terrorífico crimen. A medida que las investigaciones avanzan, el círculo de sospechosos se centra en dos personas: Peter, un joven que alardea entre sus compañeros de ser hombre lobo, y Roman, rico heredero de una enorme finca de la zona. No tardan en salir a la luz las salvajes prácticas y costumbres que tienen los habitantes del lugar.
Lo más curioso, dada la confesión de Ted Sarandos de que la serie no había conectado con la audiencia, es que Hemlock Grove se emitió durante nada menos que tres temporadas. Eso sí, en aquel momento el catálogo era menor e, imaginamos, que la compañía, aunque mantuviese una filosofía familiar, tenía unas exigencias menores y que a día de hoy quizá se le hubiera puesto punto final un poco antes. Por otro lado, cuando Sarandos hizo estas declaraciones, la serie ya había llegado a su fin y podía analizarla como un todo. Cuando la serie se estrenó, de hecho, aunque Netflix no compartía datos, sí anunció que había sido más vista a nivel global que la mismísima House of Cards.
También curiosamente, Hemlock Grove desapareció del catálogo el pasado mes de octubre.
La serie original de la que ha renegado Netflix ya ha encontrado nuevo hogarSin embargo, tras confesar el fracaso de Hemlock Grove, Ted Sarandos dejaba claro que seguirían apostando por lo original: "Quiero que mi equipo se arriesgue. Si están petrificados por el fracaso, no triunfarán", sentenciaba.