Charlie Sheen, el protagonista de Dos hombres y medio, también es Carlos Irwin Estévez, proveniente de una familia compuesta por un gallego y una irlandesa que se fueron mudando por varios países hasta recalar en Estados Unidos. Se cambiaron el apellido para encajar mejor en el Hollywood de los 60 y evitar así la discriminación generalizada, pero Martin Sheen siempre se ha arrepentido de no ser conocido como Emilio Estévez. A pesar de que son ciudadanos estadounidenses de pura cepa, aún mantienen lazos con España.
En la reciente entrevista que ha concedido a Jordi Wild, Sheen ha recordado la figura de su tía Carmen, la única de los Sheen/Estévez que aún permanece en territorio español. "No teníamos niñeras ni cuidadores ni nadie. Si alguien ayudaba eran nuestros tíos o mi tía Carmen, que vive en Madrid", ha desvelado el actor.
Carmen Estévez, profesora de inglés
Carmen Estévez Phelan es la única de los diez hijos que nacieron del matrimonio entre Francisco Estévez Martínez y Mary Ann Phelan que sigue conectada con el país. Carmen nació en Ohio en 1942, pero fue la única que sintió la curiosidad suficiente como para viajar fuera de su país buscando el origen de su familia. Como cuenta La voz de Galicia, una de sus paradas fue en Valencia, donde conoció a Ángel Fuentes. Se enamoraron y Carmen no tuvo más remedio que quedarse en España.
Ha trabajado como profesora de inglés en un colegio madrileño, pero ya ha llegado su momento de disfrutar de la jubilación. Quizás ahora tenga más tiempo para viajar a Estados Unidos y estar con su familia, algo que siempre ha hecho con frecuencia. Su hermano actor, Martin Sheen, también visita España y, aunque si viene a rodar aquí su presencia sale en los medios, Carmen asegura que si viaja por motivos personales nadie se entera.
Carmen y Ángel viven en Madrid, pero tienen una casa en Parderrubias, (Salceda de Caselas, Pontevedra), de donde es su padre. Allí se ocupan de cuidar las viejas viñas del terreno. "En un año bueno como este podemos sacar unos 400 litros", desvelaba Ángel.
Quien no tiene mucha relación con España es Charlie Sheen, quien asegura que aprender español siempre ha sido su tarea pendiente. Ha visitado el país en varias ocasiones -de hecho, en Cartagena (Murcia) rodó Navy Seals en 1990- y le encanta nuestra gastronomía y cultura, pero suponemos que sus visitas a Parderrubias no han sido tan frecuentes como las de su padre Martin.