Esta secuela nos das varias lecciones y enseñanzas, el soundtrack que lo acompaña y el gran diseño de cada lugar del oceano, villa o incluso el barco nos da a entender que fue una obra creado con todo el corazon. Sin duda alguna no deja nada que desear, gran obra maestra, que belleza audiovisual la cual me volveria a ver y seguiria sintiendo esa calidez que he sentido por primera vez viendo esta pelicula, cada momento en la trama conecta con uno mismo, nos hace querer avanzar y seguir viendo, los momentos de tension nos mantienen pegados a la pantalla sin querer siquiera parpadear, los momentos dulces no ofrecen esa calidez espiritual de cada personaje, y los momentos tristes nos rompen el corazon sin duda alguna. Sin duda que las 3 horas de esta peliculas fueron extremadamente perfectas, no podria pedir mas. Oel ngati kameie avatar
Tècnicament millor que la primera, una aventura èpica amb moments molt espectaculars i altres més feixucs. Però l'espectacle visual no decau i cada detall d'aquest món preciós et deixa bocabadat.
Parecía imposible superar la antecesora tras su fortísimo impacto.
Lo primero que destaca en 'Avatar: El sentido del agua' es su impecable despliegue visual. James Cameron vuelve a demostrar una maestría indiscutible en el uso de la luz y el color. La aplicación de ambas es exquisita: cada encuadre parece minuciosamente diseñado para resaltar la belleza de Pandora. Es un espectáculo visual que resulta tan atractivo como trabajado, con una dirección artística que reafirma el perfeccionismo técnico característico del cineasta.
En esta secuela, la propuesta visual busca continuar —o incluso superar— la hazaña lograda por su predecesora. Sin embargo, existe cierta ironía en su ejecución: a pesar del hiperrealismo alcanzado, los modelos 3D se perciben, paradójicamente, más artificiales que en la primera película. La tecnología de animación es impresionante, especialmente gracias al uso del <>, pero esa extrema precisión digital puede generar una ligera sensación de falsedad en algunos momentos. No obstante, la calidad técnica es innegable y la animación, en términos generales, roza lo sobresaliente.
Narrativamente, la película opta por un camino paralelo al de la primera entrega. Su estructura y desarrollo recuerdan inevitablemente al original, aunque incorpora los elementos necesarios para distinguirse. La inclusión de los hijos de Jake Sully constituye el principal motor emocional y narrativo de esta secuela. Esta decisión reconfigura los roles: el protagonista de la primera cinta adopta ahora una posición más paternal, cediendo parte del protagonismo a sus descendientes, quienes dotan de frescura y dinamismo a la historia. Los nuevos personajes presentan carisma, fuerza y una química convincente que fortalece el núcleo familiar de la trama.
El elemento acuático es, sin duda, la gran innovación. Lejos de ser un simple cambio de escenario, el agua se integra como un componente esencial de la narrativa y la identidad visual de la película. Aunque inicialmente podría parecer un recurso repetitivo o excesivo, Cameron, junto con Rick Jaffa y Amanda Silver, logra incorporarlo con sutileza y coherencia. La transición entre el entorno selvático y el marino mantiene intacta la esencia de Pandora y amplía su universo con naturalidad.
La historia, sin ser revolucionaria, mantiene un interés constante. Resulta incluso más entretenida que la anterior, pese a su metraje extenso. Es cierto que algunas secuencias podrían haberse condensado, pero el equilibrio entre ritmo, emoción y espectáculo se conserva con acierto. La duración —más de tres horas— puede sentirse algo extensa al inicio, pero conforme avanza la trama, el espectador se sumerge en el ambiente y pierde noción del tiempo. La música acompaña de forma tan precisa que apenas se percibe conscientemente, pero su presencia es fundamental para reforzar la atmósfera emocional.
En conjunto, 'Avatar: El sentido del agua' es una obra exquisita en lo técnico y satisfactoria en lo narrativo. No es la mejor película del mundo ni pretende serlo, pero sí representa una evolución natural y coherente dentro del universo de 'Avatar'. Su mayor logro radica en el enfoque hacia la familia Sully, especialmente en los hijos, que aportan una energía renovada. Para mí, esta secuela no solo está a la altura de la original, sino que la supera en varios aspectos, consolidando a Cameron como un narrador visual que sigue expandiendo los límites del cine contemporáneo.
Iba con miedo porque dura mucho y en 3D no me suelen gustar pero la verdad que me encantó. No te aburres en ningún momento y es un depliegue de cine 3D genialmente dirigido para sacarle el jugo a este recurso.
Al igual que la primera esta es otra pelicula que hay que ver en el cine. Es una experiencia para sentirla en el cine y transportarte a otro mundo mucho mas divertido que el nuestro.
Cuando vi, la primera, en su estreno, 3D, junto a mi pareja de entonces, 12 años juntos, primera y última novia, me pareció la mejor pelicula nunca antes vista, y he visto miles de peliculas, todos los generos, y aún sigo pensando lo mismo, no se puede hacer mejor, acabo hoy de ver la 2 parte 9 febrero 2025, ya que avatar me recordaba a ella, y no he podido verla hasta hoy, me ha parecido tambien una maravilla.
No entiendo a los que la felicitan y galardonean, porque es una copia barata de la primera, tanto en historia como en diversidad de especies. Terminó acá porque sino estaría escribiendo un capítulo de la Biblia sobre las críticas negativas dela peli. Gracias