En el tranquilo pueblo de Grantchester en 1953, el pastor Sidney Chambers, exagente de la Guardia Escocesa, se ve envuelto en la investigación de varios asesinatos junto al detective Geordie Keating. Mientras lucha por mantener su vida apacible, su pasado y su relación con Amanda Kendall complican aún más la búsqueda de la verdad.
Tras una explosión en una prisión secreta, escapan asesinos que se creían muertos. Un equipo de élite debe capturarlos y descubrir si fue un accidente o una fuga planeada.