El 'Whiplash' de las mujeres.
Es una ligera decepción lo que siento, no porque me parezca mala película, ni mucho menos, sino porque me la han vendido siempre como una especie de obra de culto definitiva sobre la degradación humana y el precio de perseguir la perfección. Y sí, va de eso, pero el enfoque de Aronofsky no era el que yo esperaba ver. Porque yo imaginaba algo más cercano a 'Whiplash': una historia centrada casi por completo en el sobreesfuerzo físico y mental, en la obsesión enfermiza por alcanzar una meta, en decirle no a la vida personal, a lo social, a todo, con tal de convertirse uno en aquello que quiere ser. Aquí el camino es distinto. Aronofsky mezcla ese sacrificio con una crítica al entorno que rodea a Nina (Natalie Portman), especialmente desde una mirada hacia el poder, el control y la sexualización dentro del mundo profesional. Y entiendo perfectamente la intención y lo que lo que película pretende señalar, pero no era el tipo de historia que esperaba encontrar.
El problema será únicamente mío, porque llego esperando algo que no es la verdadera naturaleza o intención de la película. Yo quería ver a alguien destruyéndose a sí misma por la obsesión del trabajo puro, del ensayo constante, de no vivir para nada más que por convertirse en el Cisne Negro. Pero hay una dispersión que parte de ese conflicto en otros elementos que me interesan poco. No están ahí sin motivos, claro, porque entiendo lo que se pretender contar, pero creo que tienen más peso del necesario en el guion y me alejan de lo que me atraía de su premisa.
Por eso tampoco me toca emocionalmente mucho. No me sorprende. No tengo sensaciones de estar atrapado por su historia ni impactos emocionales. Hay momentos donde pienso "sí, esto me lo veía venir", y aunque eso no lo hace peli mala, sí hace que mi experiencia acabe siendo más fría de lo que debería. A veces se me hace hasta un poco larga, bostezando varias veces. No me aburre tampoco, pero no me fascina.
Mi propia relación con la cultura del sacrificio personal hace que conecte de una forma particular a estas tramas. Según me han contado mi pareja y mis padres, me exijo mucho a mí mismo a veces. Me esfuerzo, me frustro, me presiono y sé lo que es enfadarse con uno mismo cuando algo no sale porque no se alcanza el nivel. Me pasa sobre todo con la batería: los nervios antes de tocar, la rabia de estar atascado, las lágrimas de la frustración... pero también sé que nunca he querido perderme a mí mismo por conseguir tocar 'Caravan'. Siempre he tenido un límite. Nunca he sentido que una meta justificara dejar de ser persona en el camino. Por eso, una película sobre la autodestrucción por alcanzar la perfección tiene potencial para tocarme, pero el discurso, para mí, no es demasiado climático y queda demasiado mezclado con la crítica patriarcal y pierde fuerza.
El reparto tampoco me eleva nada. Hay nombres potentes, actores con talento, pero ninguno me encandila. Ni siquiera Natalie Portman, que obviamente está bien y tiene credibilidad, especialmente en lo físico y en la vulnerabilidad emocional, pero no me hace sentir mayor lástima por Nina. La veo sufrir, pero no hay una conexión muy fuerte entre ella y yo. Y Vincent Cassel está ahí, un personaje demasiado plano y poco memorable. No me deja huella más que el recuerdo de un beso.
No es una obra maestra en cuanto a dirección. Está bien contada, eso no lo discuto, pero hay un desequilibrio en dónde se pone el foco. Hay demasiado importancia en aspectos que me interesan menos y eclipsa el conflicto más poderoso: el sacrificio puro y la obsesión artística. No es que Nina se destruya sola por su propia ambición, sino que el entorno va moldeándola y aplastándola hasta convertirla en otra cosa. Incluso el ballet, que debería ser un espectáculo visual, me deja frío. Está bien filmado y hay belleza en escena, pero no hay explosión artística. Más que "obras de arte en movimiento", las veo como números bien ejecutados que intentan transmitir algo.
El clímax no me golpea con la intensidad necesaria. Para una película que construye tanto hacia ese punto, yo necesito sentirme destrozado, fascinado y emocionalmente movido. No es el caso. Y a ver, que me gusta más de lo que me disgusta, pero las cosas que no terminan de convencerme pesan demasiado porque forman parte del núcleo mismo de la trama. No entro del mismo modo que el resto aquí, así que lo que para mucha gente es algo extraordinario, para mí es algo inflado.