El intérprete llegó tarde a la profesión. Antes de ser actor, realizó varios estudios universitarios que no completó y gestionó algunos negocios
A sus 68 años, José Coronado es no solo una inconfundible y respetada figura del cine español con una trayectoria espectacular a sus espaldas, sino que sigue en plena actividad y está experimentando una época dorada en su carrera, con numerosos proyectos audiovisuales en los últimos años que incluyen tanto grandes producciones de éxito en 'streaming' y en televisión en abierto como en proyectos cinematográficos de lo más interesantes. Y en ocasiones, como ocurre con su próxima película, Los creyentes, se combinan ambas cosas. Se trata del nuevo thriller largometraje de Roger Gual, ganador del Goya a la Mejor dirección novel por Smoking Room, que estrena Netflix el próximo 24 de julio.
En los últimos años, lo de José Coronado ha sido un sin parar. Entre 2021 y 2024 protagonizó Entrevías, uno de los pocos fenómenos televisivos en abierto recientes, y también le hemos visto en La chica de nieve y Legado, entre otras. Asimismo, en el horizonte no solo asoma Los creyentes, sino que tiene numerosos proyectos que se estrenarán próximamente, como las series Nueve Reinas y El problema final, ambas de Netflix, o la película Cortafuegos, entre otros.
Aunque a Coronado le precede una larga y prolífica trayectoria, José Coronado llegó tarde a la profesión. Antes llevó a cabo estudios universitarios de Medicina y Derecho, así como diversos trabajos. Sin embargo, no fue hasta que una novia suya, que estudiaba interpretación en aquel momento, se lo propuso que pensó en la posibilidad de probar suerte como actor.
Así lo recordaba él mismo en su entrevista este mes de junio con el director de Días de Cine Gerardo Sánchez, en la que compartió algunas reflexiones sobre el oficio y repasó cómo fueron sus tardíos inicios.
"El azar intervino totalmente. Yo empecé con 30 años porque antes había estado en la universidad. Había empezado Medicina, había empezado Derecho y no había acabado ninguna, pero me tiré seis años a la universidad que me vinieron muy bien luego para mi carrera", recordaba Coronado sobre su etapa de estudiante. "Luego tuve una agencia de viajes, tuve una agencia de modelos, fui coreógrafo, estuve de modelo dando vueltas por el mundo y luego ya me metí en el mundo de la hostelería, que era muy duro".
Era muy duro porque encima me pilló en los años de la Movida. Era terrible. Yo estuve 10 años viviendo de noche y estaba absolutamente sobrepasado por esa esclavitud que te da la hostelería
Coronado recuerda cómo comenzó todo. "Yo tenía una novieta en ese momento, me ha dicho que lo puedo decir, Maru Valdivielso, una actriz que estaba dando clases con Cristina Rota y que, viéndome cómo estaba yo de estresado, me dijo, '¿Por qué no te vienes aquí a a olvidarte de todo y tal?'. Y yo dije, 'Bueno, me da igual, pues venga, pues voy'. Me daba igual eso que ir a hacer ballet o hacer lo que fuese".
Al segundo día de estar allí, ya estaba fascinado y preguntó a Cristina Rota si le veía posibilidades: "'¿Tú crees que yo puedo servir para esto?', 'Bueno, depende de ti, tienes tienes facha y depende de lo que lo que te esfuerces, ¿no?' Y dije yo, 'Pues os vais a enterar'. Y al mes salieron ya unas audiciones".
Tras su primer trabajo, que fue en una obra de teatro con Luis Pascual, asegura Coronado que se "enamoró de la profesión": "Me dije: 'Voy a por todas'. Vendí mi parte en el restaurante, vendí todo y a por ello. Y bueno, hasta ahora 40 años después".