Debutó al mismo tiempo que River Phoenix en una película destinada a ser un auténtico bombazo. Acabó recaudando solo 9 millones de dólares, pero no importaba: la puerta de Hollywood estaba abierta de para en par.
A veces, las películas no son grandes clásicos de pura casualidad. Puede que entre medias haya una catástrofe o una pandemia que las condene a la irrelevancia o, como en el caso de Exploradores, que esté en medio de un zeitgeist cultural brutal. Imagina estrenarte en cines solo 9 días después de Regreso al futuro y con todo el mundo de la cultura hablando del famosísimo concierto Live Aid, que se hizo el día siguiente: crónica de una muerte anunciada.
Explorando el fracaso
No era lo que esperaban Ethan Hawke y River Phoenix cuando les ficharon como los protagonistas de Exploradores, con tan solo 15 añitos. Sin embargo, a Joe Dante le metieron tanta prisa desde el estudio para estrenar en julio de 1985 que en algunas escenas los decorados aún tenían pintura fresca... y el propio estudio acabó editándola para sacarla cuando ellos querían, sin hacer caso a la historia que realmente quería contar Dante y que era, aparentemente, mucho más espiritual.
¿El resultado? Aunque con el tiempo se ha convertido en una película de culto, originalmente no le interesó a nadie. Costó entre 20 y 25 millones, recaudó solo 9 millones y cualquiera diría que esta historia de alienígenas podía ser la tumba laboral de sus protagonistas. Nada más lejos de la realidad: Phoenix protagonizó el año siguiente Cuenta Conmigo y La costa de los mosquitos, y se hizo famosísimo hasta su triste muerte en 1993.
Por su parte, ¿quién no conoce a Hawke? Aunque tardó un poco más en conseguir el reconocimiento gracias a El club de los poetas muertos, en 1989 y Antes del amanecer, en 1995, ahora es uno de los actores más queridos y respetados de Hollywood, con cinco nominaciones al Óscar a sus espaldas (la última, el año pasado por Blue Moon). Y quizá nada de esto habría pasado sin un fracaso sin parangón como este.