Cuatro veces ganador del Oscar con más de 140 películas a sus espaldas, el siempre mítico John Ford es considerado uno de los mejores directores de cine de todos los tiempos y el "padre del cine wéstern", un género que él mismo revitalizó en un momento en que ni los estudios ni los directores querían hacer este tipo de cine.
Ford entró en contacto con la industria cinematográfica por primera vez en los años 10 del pasado siglo, primero en diversas actividades relacionadas con la producción de películas -que incluían incluso ser doble de acción- y más adelante evolucionando de forma natural al lugar al que estaba predestinado a estar: detrás de una cámara. Se dice que su primera película fue un wéstern llamado The Tornado en 1917, aunque se trata de una cinta perdida de la que realmente no se tienen muchos detalles.
En cualquier caso, Ford se dedicó en cuerpo y alma a la dirección de cine, dirigiendo más de 60 películas mudas y pasando posteriormente al cine sonoro. Suyos son muchos de los mejores wésterns de la historia y Ford también fue el hombre que lanzó a la fama al que sería el mejor cowboy de todos los tiempos: John Wayne, de quien fue amigo y mentor y al que dirigió hasta en 14 ocasiones.
Entre sus grandes obras maestras siempre citaremos El hombre que mató a Liberty Valance (1962), Centauros del desierto (1956) y El hombre tranquilo (1952), entre otras, aunque sin duda una de las películas más importantes del cine de John Ford es La diligencia (1939), su primer wéstern sonoro y una obra clave del género que inició una de sus épocas doradas. Además, La Diligencia es la película que lanzó a la fama a John Wayne, que acabaría convirtiéndose en una de las más grandes estrellas de Hollywood de la época.
No obstante, antes de que el espectador vea a John Wayne por primera vez en una escena impresionante, Ford se toma su tiempo para presentar y caracterizar detalladamente a los demás personajes que comparten la diligencia, lugar de encuentro de nueve personas que atraviesan Arizona amenazadas por los indios de Geronimo.
Entre ellos se encuentran el tímido vendedor de whisky Peacock (Donald Meek) y, en su séquito, el borracho Doc Boone (Thomas Mitchell), este último prácticamente expulsado del pueblo de donde parte la diligencia. El mismo destino corre la bella Dallas (Claire Trevor), cuyo estilo de vida extrovertido no sentó bien a las refinadas damas del pueblo, lo que la llevó a ser obligada a abandonar el lugar. La segunda pasajera de la diligencia es la Sra. Mallory (Louis Platt), embarazada y de camino a ver a su esposo, un oficial de caballería.
A la salida de la ciudad, cogen un nuevo pasajero, Ringo Kid (Wayne), que quiere matar a los tres hermanos Plummer, los asesinos de su padre y de su hermano. Todas estas personas aprenden la difícil convivencia en un espacio reducido durante un viaje cuya atmósfera es cada vez más tensa.
La diligencia ocupa un merecidísimo tercer puesto en el Top de 10 mejores películas John Wayne de Alejandro G. Calvo, que la describe "ya no solo como la mejor puerta de entrada al cine de John Ford, sino también la mejor puerta de entrada al western en sí mismo".
"La diligencia no solo resucita el género del campo santo de cowboys cantantes al que se había visto abocado en los años 30, sino que además le confiere una madurez brutal al mismo", elogia el crítico. La película de Ford no es solo un relato de aventuras en la frontera, sino que "es drama, un retrato sociológico de los Estados Unidos de Norteamérica y psicológico de los personajes arquetípicos del western que aquí son mostrados con toda su complejidad" y sobre los que lidera el mejor cowboy de la historia del cine, John Wayne, que se presenta al mundo cuando la película ya lleva un cuarto arrancada y en un ligero desenfoque precioso de la cámara. "Cuentan los historiadores que fue un accidente, pero yo prefiero creerme la leyenda y pensar que esa cámara no estaba preparada para enfocar toda la grandeza que se le venía encima", rememora el crítico.
La diligencia se trata además de la primera película de Ford en Monument Valley,que configuraría uno de los espacios más míticos del cine wéstern, y su puesta en escena es la perfección absoluta. Una obra maestra del cine que debe disfrutarse como mínimo una vez en la vida. Puedes hacerlo en 'streaming': está disponible en los catálogos de Filmin, Plex y AContra+.