La visita es un thriller que cuenta la historia de una pareja de hermanos que son enviados a pasar una semana con sus abuelos en la remota granja que tienen estos.
Una vez que los niños están allí descubren que los ancianos están involucrados en algo realmente inquietante, y cuando los hermanos quieren volver a casa, las posibilidades de huir son cada vez más pequeñas.
El filme está dirigido por M. Night Shyamalan (After Earth) y protagonizado por Kathryn Hahn (Ahí os quedáis), Ed Oxenbould (Alexander y el día terrible, horrible, espantoso, horroroso), Benjamin Kanes (Birdman (o la inesperada virtud de la ignorancia)) y Peter McRobbie (Nueva vida en Nueva York, Lincoln).
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La Crítica de SensaCine
4,5
Imprescindible
La visita
A las nueve (y media) cada noche
por Suso Aira
Podemos acercarnos al último y altamente disfrutable trabajo de M. Night Shyamalan, su mejor película… desde la descacharrada Airbender. El último guerrero, claro, porque sus films anteriores, empezando por las maltratadas La joven del agua y El incidente, eran magníficos, como lo que pretende ser y es: un cuento de terror, de puro terror. Quien dice cuento dice historieta, porque La visita no esconde nunca su deuda con aquellas viñetas con retruécano final que amagaban un universo del horror en las páginas de las revistas de la E. C. Comics o la Warren Publishing.
No deja de ser un relato presentado por el guardián de la cripta, el tío Vampus o su innombrable sobrino Rufus, incluso dibujado con la cámara y este estilo low cost actual tal que sus imágenes se asemejan a aquellos personajes extraños, de un realismo incómodo y diabólico, que trazaba con tinta el español Martín Salvador en e
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2,0
Publicada el 26 de septiembre de 2015
A pesar de que es curiosa la mezcla de miedo y humor que hay en la película, nos metemos en un bucle repetitivo de escenas y sustos que hacen perder el interes hasta los últimos 10 minutos.
Phil P
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128 críticas
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2,0
Publicada el 1 de octubre de 2015
únicamente ve al cine a ver esta pelicula si no tienes nada mejor q hacer. No es una pelicula de miedo, para pasar el rato puede valer pero nada más.
Jose M
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3,5
Publicada el 17 de septiembre de 2015
Me ha gustado bastante y además es buena que cosas pasan hoy en día eh, pues es la vuelta del director Shyamalan a sus origenes, que eso no son películas de terror eh son películas de suspense, y bueno la película en general rinde bien, más abajo os dejo el enlace a la critica en mi blog.
Adolfo Garcia Gonzalez
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546 críticas
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4,0
Publicada el 19 de diciembre de 2015
Ya echaba de menos una trama así. La vuelta de M. Night Shyamalan (el sexto sentido), a lo grande!! Pedazo guión, pedazos interpretaciones y pedazo peli de suspense.
Me esperaba un terror tipo " el Bosque" y me encontré con una soporífera película sin sentido. No entiendo qué ha querido conseguir Shyamalan con esto. De pena.
Javier R.
Una vergüenza de película
ihf1905
malisima
Lourdes L.
“Hay que reír para encerrar a la oscuridad en una cueva”, una oscuridad no tan negra ni horripilante como se esperaba, entregada de forma comedida y ralentizada, tomándose su tiempo y sin caer en la precipitación de aventurar los hechos, serenidad de pausa donde, cada inhóspito nocturno imprevisto, encuentra su posible racional explicación a la luz del amigable día para llegar a esa fatídica última noche donde, nos dejamos de juegos, y la verdad toma posesión de la velada a manos de unos peculiares abuelos cuya cabeza no parece estar en su sano juicio, ni en su correcto sitio.M. Night Shyamalan toma posesión del arte innovador, a estas alturas excesivamente explotado, de poner la cámara en manos de sus personajes e incluir, al espectador, como un participante más de toda la loca revuelta, indagar dia a día, con esas noches extrañas y espeluznantes, quiénes son estos desconocidos yayos recién descubiertos, toda una semana por delante conducida con tiempo y sutilidad, ofreciendo gotas de esas rarezas subyacentes que desaparecen con la claridad y protección del alba y que, vuelta la penumbra nocturna, atacan y obsesionan por no enteder su por qué ni confiar, del todo, en la aclaración dada.Terror psicológico suave, humilde y muy escaso, que siempre deja a la audiencia a la espera de hacer cumbre, de ese estallido de gran explosión que nunca llega y que, cuando lo hace, apenas sacia, dosis esparcidas que se saborean gustosamente a primer relámpago pero cuya apetencia se desinfla por no seguir su estela, por moderarse y frenar la marcha; muestra y corta instantáneamente intentando que se acumule el interés y desasosiego del asistente hasta ese resolutivo acto final, propósito que logra en parte pero no con el carisma e ímpetu debido pues no da pavor ni escalofrío, la duda crea expectación por ver por dónde saldrá, leves sustos esporádicos que no aportan sensación mayor, ni adrenalina añadida. Esa seguridad de revelación conclusiva donde se destapan las cartas, quitan las caretas y cada cual actúa según su papel, da para interés descriptivo adecuado y conciso -según ese cierre emotivo de enseñanza a recordar- pero ¡tampoco es la panacea del mencionado terror!, de lo desconocido e irracional, más bien se une a la lógica desvariada de quien se mueve según su perturbada mente.“Nunca guardes rencor a nadie”, sermón instructivo de una arrepentida madre a su inocente hija, modestia y recogimiento de relato, sencillez de composición, veracidad de conclusión para la última incursión de un director que tiene tantos éxitos como fracasos, espléndidos aciertos como logrados fiascos; en esta ocasión, no hay pánico ni miedo ni entrecortada respiración, sólo curiosidad por descubrir que lleva a estos dos ancianos a comportarse como dementes chalados; acompañas, durante cinco días, a estos hermanos en sus vacaciones esperando, con insistencia, un poco más, ¡bastante más!, de espanto y atrocidad que colme tu necesidad no cubierta.Prudente, esquiva y pudorosa, enseña poco para que tu imaginación crezca y contribuya a crear las restantes expectativas, atenta discreción que no tiene en cuenta tu escasa colaboración para con tal arte, no dejas de observar, de caminar junto a la joven pareja pero, su tránsito de la bendita ignorancia al sufrimiento de la realidad revelada no confirman ese deseo, no saciado, de asustar e intimidar.Como constante pensamiento, que se instala en tu cabeza, tenemos la afirmación “¡están como una cabra!”, lejos del sentimiento de estupor y horror buscados, distancia marcada por provenir de rutas de origen distinto, una reflexiva/la otra emocional; te instalas en la primera/apenas rozas la segunda, se consume con ánimo e incógnita de lo que solventará pero ¡poco más!Es cómoda y breve, llana en su intensidad, alicientes que dan para pequeños sobresaltos de una historia cuya aventura resulta inofensiva, su inquietud no alcanza grandes decibelios ni se adentra, en demasía, en la perversidad, nunca llega ¡al colofón! que se presumía y vendía.Pasatiempo que, ocasionalmente, afina su puntería provocando turbulencias espontáneas que, en conjunto, no cubren la demanda.La visita, en su maldad, no ha resultado incisiva, absorbente ni complaciente; vale como complemento anecdótico, no como gran historia de terror y suspense.lulupalomitasrojas.blogspot.co...
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