Anunciada como la temporada final, la serie cierra las tramas principales del equipo SWAT de Los Ángeles.
Aunque se consideró inicialmente como el final, esta temporada muestra al equipo enfrentando nuevas amenazas, destacando la recuperación de miembros como Luca tras graves lesiones.
El equipo se enfrenta a situaciones de alto riesgo tanto a nivel internacional como local, mientras se producen cambios en su estructura.
Hondo se aleja de la unidad y viaja a México en busca de calma personal tras verse obligado a dejar el equipo, lo que cambia la dinámica del grupo.
La historia muestra el impacto de la pandemia y las tensiones raciales, mostrando a Hondo dividido entre su lealtad al cuerpo policial y a su comunidad.
Hondo y su equipo siguen enfrentándose a criminales peligrosos en Los Ángeles, enfrentando tanto amenazas internas como externas.
El equipo se enfrenta a casos cada vez más complejos mientras se profundiza en los antecedentes de sus miembros, destacando la evolución de Jim Street y los conflictos personales de Hondo.
Hondo toma el mando del equipo tras un incidente polémico, esforzándose por ganarse la confianza de sus compañeros, incluido Deacon, que también aspiraba al puesto.