Todo son elogios para su protagonista, pero las críticas hacia la nueva serie que todo el mundo está viendo en la plataforma son bastante tibias
En 1987, el director y guionista francés Élie Chouraqui adaptó la novela Man on Fire de A.J. Quinnell por primera vez para su estreno en cines. En aquel momento, aunque estaba más cerca del lanzamiento en 1980 de la novela superventas, la película protagonizada por Scott Glenn y Joe Pesci pasó algo desapercibida, pero en 2004 el especialista en acción Tony Scott realizó una nueva entrega.
El fuego de la venganza de Tony Scott (Top Gun, El último boy scout) partía de un guion de Brian Helgeland y estaba protagonizada por el oscarizado Denzel Washington en el papel principal, con Dakota Fanning y Christopher Walken como coprotagonistas. En taquilla recaudó 130 millones de dólares y también fue bien en su lanzamiento en formato físico y alquiler.
Ahora, 22 años después la novela de A.J. Quinnell es la base de una serie, también titulada El fuego de la venganza, que acaba de llegar a Netflix y ya está funcionando como un tiro entre los suscriptores de la plataforma.
Según los datos ofrecidos por FlixPatrol, El fuego de la venganza ya es número 1 en 58 países en sus primeros cuatro días desde su llegada al catálogo de la plataforma de 'streaming'.
En ella, una nueva estrella, Yahya Abdul-Mateen II recoge el testigo de Washington como John Creasy, un exmiembro de las fuerzas especiales que ha sobrevivido incluso a las misiones más extremas y, profundamente marcado por el trastorno de estrés postraumático, intenta rehacer su vida sin que este lo defina. Sin embargo, las circunstancias lo obligan a retomar su antiguo trabajo. Ahora se enfrenta de nuevo a situaciones peligrosas y debe usar todas sus habilidades para sobrevivir.
A diferencia de las adaptaciones cinematográficas anteriores, la versión de Netflix no se basa únicamente en la primera novela de A. J. Quinnell de 1980, sino también de la primera secuela.
No obstante, aunque todo el mundo la está viendo, las críticas hacia El fuego de la venganza son bastante tibias y todo apunta a que su éxito será efímero. Puede ser renovada por una temporada 2 que aborde más material original de las novelas, pero no parece que vaya a ser una de esas series que recordemos durante años esperando el estreno de una nueva entrega.
En general, hay bastante consenso en que el también actor de la reciente Wonder Man, Abdul-Mateen II, es lo mejor de la serie, que, aunque resulte entretenida, está lejos de ser uno de los grandes thriller de la temporada.
Leamos algunas críticas: "Es una premisa extrañamente optimista, pero decepcionantemente insípida, para una serie en curso sobre un mercenario traumatizado y su improbable y mal desarrollada pandilla. Aceptada bajo esas condiciones limitadas y poco convincentes, pero pocas más, tiene éxito", concede The Hollywood Reporter, mientras que otras lamentan el desperdicio de sus buenos actores: "Al final, sus personajes nunca alcanzan el nivel que estos actores se esfuerzan por lograr con un guion insulso, y la acción resulta tan floja que casi parece inexistente" (RogerEbert.com); "Desperdicia el talento de su protagonista y apaga las brasas más brillantes de su propiedad intelectual. Ningún remake futuro se inspirará en esta historia" (Indiewire).