El actor y humorista Enrique San Francisco, fallecido el pasado año 2021 nueve días antes de cumplir 66 años, debutó en el cine cuando solo tenía 6 años. Hijo de la también actriz Queta Ariel y el actor Vicente Haro, su papel era muy pequeñito: interpretaba a un niño que aparecía en la película y le siguieron otros tantos similares en la década de los años 60. Por esa época también debutó en teatro y pronto comenzó a tener papeles con más presencia y se convirtió en una cara más conocida.
Ya de joven, San Francisco se alistó en la Legión, aunque luego dejó el ejército y decidió volver a su vida de actor, entrando de lleno en un fenómeno emergente que le brindaría una gran fama: el cine quinqui. El intérprete hizo varias películas de éxito junto a Eloy de la Iglesia, el director más emblemático del género, como Navajeros, Colegas o El pico, y también Maravillas de Manuel Gutiérrez Aragón.
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Pese a que él también sufría de adicción a las drogas, fue uno de los pocos supervivientes de los jóvenes actores del cine quinqui. A partir de entonces, el actor nunca dejó de alternar cine, con teatro y televisión, siendo algunos de sus trabajos más destacados Amanece, que no es poco, Así en el cielo como en la Tierra, la serie Cuéntame cómo pasó o sus monólogos en El club de la comedia.
Antes de su muerte en 2021, el actor reflexionó en numerosas entrevistas sobre su trayectoria y sobre cómo sus adicciones le cerraron muchas puertas, pero siempre fue reconocido como un actor con talento. De hecho, en los años 70, cuando era un chaval, ingresó en la prestigiosa escuela Actors Studio de Los Angeles, donde coincidió con algunas futuras estrellas de cine. Sin embargo, decidió dejarlo.
Sobre este menos conocido episodio de su vida habló con Ricardo Moya en el podcast El sentido de la birra en 2020, pocos meses antes de su fallecimiento.
"Me vine porque no me gustaba y porque mi situación entonces, dado por lo que hablado antes de las adicciones y de todo, no estaba en mi mejor momento", admitió el actor. "Estuve allí y me acuerdo de una prueba con una naranja. Me sacaron a un escenario que era como un circo pequeñito y me dice el tío: 'Recoge esta naranja y ponte de rodillas'. Hago lo que me dice y me dice: 'Ahora mira la naranja hasta que te sientas como ella' y entonces se empezaron a reír todos".
Me cabreé. Me pareció de un absurdo absoluto y salí de ahí
Según recordó el actor, en aquel momento había en su clase "actores muy jóvenes que luego han sido actores de puta madre", como Edward Norton -que empezó como actor muy pronto, cuando apenas tenía 5 años- o Johnny Depp. "Me eligieron dentro de una oportunidad de se dio de que cada país eligiera cuál era el actor más capacitado para realizar ese curso y conmigo, pues evidentemente, se equivocaron".
Con el tiempo, San Francisco se daría cuenta de que perdió una oportunidad: "No me alegro de haber hecho eso en absoluto. Creo que por mi parte fue un error. Tenía un carácter irascible y así no se puede ir por la vida, entonces uno tiene que reconocerlo con el tiempo. Hay gente que se enorgullece de decir 'Yo le dije a este que le dieran por el culo', pero yo no. Yo creo que me equivoqué y que debería haberme quedado".