El mes de octubre de 2024 llegaba a las salas de cine españolas una película que, pese a llegar con el sello de calidad de "Martin Scorsese presenta", pasó más desapercibida de lo que debería. El largometraje, una mezcla entre comedia negra con thriller judicial y carcelario, estaba dirigido por el reputado cineasta español Rodrigo Cortés y protagonizado por un Mario Casas es uno de sus papeles más extremos.
Tras su paso por los Festivales de San Sebastián y de Sitges, Escape debutó en cine con grandes elogios por parte de la crítica como carta de presentación, pero sin grandes protagonismos: en España más de 120.000 espectadores fueron a verla y obtuvo una recaudación total de 665.000 euros. Respecto a la temporada de premios, la cinta no llegó a los Goya, aunque sí fue nominada a tres Premios Feroz como Mejor película de comedia y por las interpretaciones de Anna Castillo y José Sacristán.
Ahora, Escape acaba de llegar a Netflix y rápidamente se ha colado entre los primeros puestos de películas más vistas en España. Una merecida segunda vida -o más bien tercera, ya que ya había tenido recorrido en 'streaming' de la mano de Movistar Plus- para una original película que se atreve a desmontar la lógica de cualquier thriller carcelario y que encima nos hace reír.
Para empezar, Escape cautivó al mismísimo Martin Scorsese, uno de los principales productores del filme. Scorsese y Cortés se habían conocido previamente y el veterano cineasta estadounidense, muy interesado en el cine del director español, le pidió que le enviara su próximo proyecto. Ese proyecto fue Escape. "Me escribió para decirme que tenía un tono que él no había visto en ninguna película, que estaba entusiasmado y que querría saber qué podía hacer para ayudar a levantar una película que asumía que iba a ser difícil de financiar", recordaba Cortés en entrevista con SensaCine sobre la entrada en la ecuación de Scorsese. "Fue la primera persona que vio el montaje acabado y tuvimos una conversación muy bonita, muy agradable, en la que él se mostró siempre profundamente respetuoso, muy prudente, muy cauto, muy educado. Finalmente dijo: 'No toques un solo fotograma'".
Solo unas pocas películas son elegidas por Scorsese para llevar este sello: un símbolo con el que demuestra su confianzaEn Escape, Mario Casas interpreta magistralmente a N, un hombre profundamente roto y torturado tras la muerte de su esposa que ha llegado a un punto de quiebre máximo. Seguir adelante con su vida y tomar decisiones se ha convertido en una tortura para él y ni su psicólogo (Willy Toledo) ni su hermana Abril (Anna Castillo) pueden reconducirlo cuando toma una decisión inusual: quiere ir a prisión. Para lograrlo, comienza con delitos menores y poco a poco va escalando a crímenes graves, con la esperanza de una larga condena. Pero su plan se convierte en un arriesgado juego con la libertad, con consecuencias de gran alcance.
Con una duración de poco más de dos horas, Escape es una película que no te arrepentirás de ver.