Victoria Abril, sobre el rodaje de '¡Átame!': "A Antonio, ya exhausto y sudándome encima, le dio por reír. Yo le pellizcaba el culo para que parara"
Alicia P. Ferreirós
Amante de las series y gran aficionada al terror, la ciencia ficción, la crónica negra y el ‘true crime’.

La película de Pedro Almodóvar que protagonizó junto a Antonio Banderas alberga una de las mejores escenas eróticas del cine, pero se jugó la calificación X

Pedro Almodóvar acababa de hacerse un nombre a nivel internacional con la nominación al Oscar a Mejor película de habla no inglesa por Mujeres al borde de un ataque de nervios cuando, en su siguiente película, se encontró con la censura en Estados Unidos. ¡Átame! era el octavo largometraje del cineasta manchego, pero en aquel momento todos los ojos, tanto dentro como fuera de nuestras fronteras, estaban puestos sobre su cine. Aún así, Almodóvar apostó por seguir en su línea, haciendo un cine sin pudor ni complejos, conducido por su particular estilo e inquietudes artísticas en una película de nuevo protagonizada por su actor fetiche, Antonio Banderas, y Victoria Abril, quien se estrenó a las órdenes del director como protagonista tras una breve aparición previa en La ley del deseo.

En Átame, Antonio Banderas interpretaba a Ricky, un joven recién salido de un hospital psiquiátrico que está profundamente obsesionado con formar una familia feliz y tiene una peculiar idea de cómo lograrlo: ha decidido que la mujer con la que va a pasar el resto de su vida no es otra que la actriz, ex actriz porno y adicta en recuperación Marina Osorio (Abril), con quien tuvo una relación esporádica en el pasado. Cuando Ricky se presenta en su apartamento y la toma como rehén, la mujer se resiste, pero poco a poco empieza a desarrollar sentimientos hacia él.

¡Átame!
¡Átame!
Fecha de estreno 26 de enero de 1990 | 1h 40min
Dirigida por Pedro Almodóvar
Con Victoria Abril, Antonio Banderas, Loles León
Medios
3,7
Usuarios
3,6
Sensacine
3,0
Ver en Movistar Plus+

Nominada a 15 premios Goya de los que no se llevó ninguno, la película fue todo un éxito pero a menudo es recordada por el impacto que generaron algunas de sus escenas íntimas. Especialmente una secuencia en la que los personajes de Abril y Banderas mantienen relaciones sexuales, que es considerada como una de las mejores escenas eróticas del cine, y una escena en la que Marina se masturba en una bañera con un submarinista de juguete. Esta última llevó a la Motion Pictures Association of America a brindarle una calificación X en Estados Unidos, aunque Almodóvar y su equipo lo lucharon y acabaron consiguiendo que fuera modificada.

"Cuando llegó el final del texto, Pedro no cortó y siguió rodando", recordaba Victoria Abril sobre el rodaje de la recordada escena de sexo en un reportaje de Vanity Fair con motivo del 30 aniversario de ¡Átame! en 2020.

Y a Antonio, ya exhausto y sudándome encima, le dio por reír. Yo le pellizcaba el culo para que parara pero como no podía, le dije muy en serio '¡No te rías, que se sale!'. Y por fin, poco después, Pedro dijo un '¡corten!', divertido y contento

Para sacar adelante la escena, el manchego tardó varias y filmó un total de nueve tomas, de las que acabó eligiendo la última, cuando los actores ya estaban completamente agotados y sudados.

Tras su experiencia juntos en ¡Átame!, Victoria Abril volvería a rodar con Almodóvar dos veces más en sus siguientes dos películas: Tacones Lejanos (1991) y Kika (1993), aunque luego el director no volvería a contar con la actriz. "Después de Kika no me ha propuesto ninguna", resumió ella en una visita a El Hormiguero.

"A todos los directores les gustan las mujeres a una edad. A él le gustan a los 30, y a la que cumples 40 se acabó. Qué pena que no me quiera ver ni en pintura" dijo la actriz durante su participación en Masterchef Celebrity.

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