A la hora de retratar la guerra en la gran pantalla, muchos directores han querido acercarse lo máximo a la realidad. Steven Spielberg y su Salvar al soldado Ryan (1998), Christopher Nolan y su Dunkerque (2017) o Edward Berger y su Sin novedad en el frente (2022) lo han conseguido. No obstante, ninguno de ellos contaba con algo clave a la hora de contar cómo es un conflicto bélico: haber estado en uno. Quien sí lo vivió en sus carnes y lo plasmó en una película fue Ray Mendoza, un Navy SEAL de la guerra de Irak que codirigió junto a Alex Garland la que es, para el reportero de guerra Anthony Lloyd, "la recreación más precisa e inmersiva que Hollywood haya logrado hasta la fecha".
Warfare. Tiempo de guerra (2025), disponible en Prime Video, narra lo que le pasó a Mendoza y a su grupo de hombres en 2006 en Ramadi. Su comando militar estaba en una misión de infiltración en un territorio controlado por Al Qaeda cuando fueron atacados por sorpresa en la zona residencial en la que estaban escondidos haciendo una labor de vigilancia. Les lanzaron una granada y dos SEALs fueron heridos. Al evacuarlos, un explosivo fuera de la casa hirió gravemente a otros dos.
Loyd, que ha cubierto guerras en Bosnia, Kosovo, Chechenia, Afganistán, Sierra Leona e Irak, afirma que, mientras otras películas bélicas exaltarían el rescate de los soldados heridos como su clímax, Warfare lo convierte en un "detalle pasajero".
La mejor película de la semana es un 'thriller' bélico demoledor y sensacional"Para los veteranos de guerra, Warfare les recordará el trauma y los intrincados detalles de lo que sucede en un tiroteo, cuando un equipo de hombres recurre a sus recursos más profundos para pensar con claridad mientras intentan luchar y sobrevivir", destacó en The Times en 2025.
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Loyd reconoció que el filme le trajo recuerdos de muchas de sus experiencias en la guerra. "Pensé en un iraquí de unos sesenta años, con calzoncillos manchados y una camiseta gris, tirado en el suelo de un callejón con una nota manuscrita que decía 'Informante' en árabe colgada al cuello y tres agujeros de bala en el pecho. Pensé en el peso de un muerto que intenté cargar una vez", contó. "Un par de veces, al ver Warfare, sentí rabia. Dos veces sentí tristeza y una vez sentí un breve impulso de llorar, pero logré controlarme y no lo hice. Creo que fue el ruido, pero podría haber sido el dolor o algo relacionado con un amor no correspondido".
También: "A pesar de carecer de contexto sobre la invasión de Irak y de no transmitir un mensaje claro, ya sea de rechazo o de aceptación de esa guerra, Warfare logra una pureza demoledora: el mostrar, más que el contar, resulta visceralmente poderoso".
Objetivo: mostrar la realidad de la guerra
Mientras Mendoza hizo Warfare para que su amigo Elliot Miller, uno de los miembros del comando herido de gravedad que perdió la memoria de lo ocurrido, Garland quería que la gente entendiera de verdad lo que es una guerra. "¿Es la guerra perturbadora? Sí", contó en SensaCine. "No solo es perturbadora, es mucho más perturbadora de lo que la gente cree. No nos damos cuenta por la forma en la que es típicamente representada y cómo se habla de ella".
Warfare, una de las mejores películas de 2025, tiene una nota en SensaCine de 5/5 estrellas. Es, sin duda, una obra maestra bélica moderna. De ella, en nuestra crítica, destacamos: "Warfare condensa en 95 minutos el horror, la angustia, el terror, el dolor, la pena, el pánico y el miedo. El alivio se hace de rogar y solo aparece en sus momentos finales. Es ahí, después de todo el caos, la sangre y los gritos, que la historia encuentra la calma".