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    9 actores que dejaron el cine para tomarse unos años sabáticos
    24 oct. 2021 a las 10:31
    Sara Heredia
    Sara Heredia
    -Redactora
    Cargada con una mente abierta y mucha curiosidad, explora cualquier documental, película, serie y miniserie que empiece a hacer ruido.
    Escrito con:
    Lorena Vialás

    El último en unirse a la lista ha sido Ryan Reynolds. Conoce cuáles fueron sus motivos y cuánto tiempo han estado alejados de los focos y las cámaras.

    Si hablamos de la profesión de actor, generalmente solo nos acordamos del lado bueno: los salarios estratosféricos, las mansiones, la diversión… Pero no se suele hablar de la exigencia que suelen acarrear ciertas producciones, las cuales obligan al equipo a trasladarse durante meses a un nuevo lugar, trabajar en largas jornadas de rodaje, pasar frío o calor y llevar a cabo escenas muy físicas.

    Por eso no es de extrañar que, de vez en cuando, los intérpretes quieran tomarse un descanso. Encadenar proyectos grandes hasta la extenuación suele ser una de las causas más comunes, pero en Hollywood se han dado otros casos. Desde el actor que quería desarrollar un trabajo artesano hasta el que ha intentado superar una tragedia alejándose de las cámaras.

    Algunos se han tomado el descanso y han seguido adelante con sus carreras profesionales, ya sea delante de las cámaras o detrás, pero para otros ese año sabático ha terminado por convertirse en un retiro (hasta el momento) definitivo. Aquí repasamos la historia de varios actores y actrices que dijeron ‘ya basta’. Cada uno con sus motivos.

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    Ryan Reynolds

    Ryan Reynolds ha sido el último en anunciar que se tomaba un descanso de la actuación. El actor se ha convertido, casi de la noche a la mañana, en uno de los actores con los que hay que contar en una producción de Hollywood. Fue gracias a Deadpool, una cinta donde pudo exponer toda su habilidad para la comedia y que le ayudó a que los estudios le recibieran por la puerta grande.

    Han sido años de muchos rodajes y películas bien recibidas por el público -y a veces también por la crítica-, como El otro guardaespaldas6 en la sombra o las recientes Free GuyAlerta roja -próximo estreno en Netflix. Sus fans han podido disfrutar de él en cartelera y ‘streaming’ de manera habitual, pero eso también se ha traducido en poco descanso en la vida del actor.

    Tras finalizar el "desafiante" rodaje de Spirited, el actor anunció en su cuenta de Instagram que se tomaba un año sabático. "Es el momento ideal para un pequeño descanso en la realización de películas. Echaré de menos cada segundo de trabajo con este grupo de creadores y artistas con un talento que es casi obsceno", escribía en una publicación. Seguramente le veremos de regreso en las pantallas, pero, de momento, está al cargo del Wrexham FC, un equipo galés, de la quinta división inglesa con 156 años de historia, que seguro que le mantiene ocupado si se lo propone.

    Jennifer Lawrence

    Jennifer Lawrence conoció la fama de la noche a la mañana tras aparecer en Winter’s Bone. Fue nominada al Oscar, todo el mundo la conoció y se convirtió en la nueva gran estrella de Hollywood. De repente estaba por todas partes. Fichó por la saga de Los juegos del hambre, se hizo colaboradora habitual de David O. Russell, fue Mística en X-Men… En definitiva, no había nadie que no la conociera.

    Esa máquina que la convirtió en la gran actriz del momento también la engulló. Entre 2011 y 2016 estrenó tres películas por año, después pasó a una y luego decidió descansar. En el podcast Absolutely Not Podcast de Heather McMahan, Lawrence explicó por qué decidió tomarse un año sabático.

    "Me dí cuenta de que, una vez entras en esta máquina, no para. Siempre es como la siguiente gran película, haz esta, haz esta, haz esta. Y piensas: 'Dios mío, genial, que oportunidad tan genial'. Eres parte de la máquina. He perdido el rumbo sobre las películas que quiero hacer y por qué quiero hacerlas. Sentía que mi carrera había tomado vida propia", confiesa la actriz.

    Su último estreno fue X-Men: Fénix Oscura en 2019. Ahora tiene varios proyectos a punto de ser estrenados, como Don't Look Up, de Adam McKay, que se estrenará en Netflix en diciembre, o en desarrollo como Red, White and Water, de corte más indie.

    Emma Watson

    ¿Hiatus o no hiatus? He ahí la cuestión. Emma Watson empezó a interpretar a Hermione Granger en la saga Harry Potter cuando aún no había terminado la escuela primaria. Al igual que sus compañeros, la popularidad de la franquicia hizo que tuviese las ganancias suficientes como para no tener que preocuparse nunca más por volver a trabajar. Aún así, se ha formado una carrera relevante, participando en cintas como Las ventajas de ser un marginadoThe Bling Ring o La bella y la bestia.

    Con la seguridad que da Harry Potter, Watson no ha tenido miedo en aceptar solo aquellos papeles que le han interesado y en tomarse descansos cuando lo ha creído necesario. En 2016, por ejemplo, se alejó de la industria para dedicarse a su desarrollo personal. "Mi tarea personal es leer un libro cada semana y también leer un libro al mes como parte de mi club de lectura. Estoy leyendo mucho y estudiando por mi cuenta", declaraba a Paper Magazine. Watson habla de su proyecto personal Our Shared Shelf, el cual terminó su andadura a comienzos de 2020.

    En mayo de 2021 se habló de otro posible descanso, pero ella misma declaró que sólo estaba haciendo lo que todas las personas habían hecho en 2020: protegerse de la pandemia, pasar tiempo con los suyos y cocinar pan. Eso sí, su última película estrenada es Mujercitas (2019) y aún no se la conoce ningún proyecto audiovisual.

    Rick Moranis

    La de Rick Moranis es una historia triste que emociona un poco más por la simple razón de que es el protagonista de numerosas películas de la infancia de muchos. Fue Louis Tully de Los Cazafantasmas, Seymour Krelborn de La tienda de los horrores y Wayne Szalinski de Cariño, he encogido a los niños. Basta ver una imagen suya para saber quién es, pero seguro que no has escuchado hablar de él recientemente.

    Moranis abandonó la actuación en 1991, cuando su mujer Ann Belsky Moranis, falleció de cáncer de mama. En ese momento sus prioridades cambiaron y se volcó en la crianza de sus dos hijos. "Dejé de hacer películas en el 96 o 97. Soy un padre soltero y descubrí que era demasiado difícil criar a mis hijos y hacer los viajes necesarios para el rodaje de películas. Así que me tomé un pequeño descanso. Ese pequeño descanso se convirtió en uno más largo y después me dí cuenta de que no lo echaba de menos", contaba en 2005 a USA Today.

    Moranis dejó de ser actor tradicional, pero a lo largo de los 2000 desarrolló su carrera como actor de doblaje, en concreto gracias al personaje Rutt de la película Hermano oso y su secuela. Bueno, secuela, cortos y videojuegos.

    Freddie Prinze Jr.

    Si eres uno de los denominados millennial, seguramente al ver la fotografía de Freddie Prinze Jr., te hayas preguntado, ¿qué fue de este chico? ¿Cuándo fue la última vez que le vi en una película? No, no pienses que le has perdido la pista y que quizá no te has enterado de sus últimos trabajos; porque la realidad es que el actor norteamericano decidió hace ya varios años dejar a un lado su trabajo en el mundo de la actuación.

    Desde niño supo que quería seguir los pasos de su padre, el también actor Freddie Prinze Sr., y tras terminar sus estudios en el instituto empezó a hacer sus primeros pinitos como intérprete. Su fama llegaría a los 20 años, al convertirse en uno de los protagonistas de la franquicia de terror Sé lo que hicisteis el último verano. Gracias a este papel no sólo se convirtió en uno de los ídolos de juventud de miles de adolescentes, sino que conoció a su futura mujer la actriz Sarah Michelle Gellar. Junto a ella, participó en Scooby-Doo (2002) y Scooby-Doo 2: Desatado (2004), además de protagonizar las comedias románticas Alguien como tú (1999), Cómo perder la cabeza (2001) y ¡Vaya partido! (2001).

    En 2002, Prinze y Gellar se casaron en México, en 2009 se convirtieron en padres de una niña y en 2012 nacería su segundo hijo. Su nueva vida familiar y los fracasos en taquilla de sus últimas películas, llevaron al actor a apartarse de Hollywood para dedicarse en cuerpo y alma a su familia. "Me encanta ser padre a tiempo completo. Salir de esa ecuación no es una buena idea. Básicamente, estoy retirado". Con estas declaraciones, Prinze ha dejado claro en varias ocasiones cuál es su prioridad actual, aunque no ha podido liberarse de su amor por la interpretación. En los últimos años, ha prestado su voz para títulos de animación como Star Wars Rebels (2014) y ha hecho breves apariciones en ficciones como Punky Brewster (2021).

    Frankie Muniz

    ¿Recuerdas la mítica serie Malcolm in the Middle? Si es así, indiscutiblemente recordarás a su protagonista, Frankie Muniz, aquel niño con cara de pillo que se ganó el corazón de los espectadores de medio mundo. Un papel por el que Muniz logró una nominación a los premios Emmy, con sólo 16 años.

    En 2006, tras siete temporadas y 151 episodios, Frankie Muniz se despedía para siempre de Malcolm, y casi, de su faceta como actor. Su principal motivo no era otro que la necesidad de tener tiempo libre, de disfrutar de esa vida que le había pasado por encima desde que sólo era un niño, porque como él mismo reconocía "en 12 años he hecho poco más que trabajar". Además, se metió por medio su otra pasión: el  mundo del automovilismo. "Realmente amo las carreras y esto es lo que quiero hacer ahora y durante los próximos dos años". Después de varios años de duros entrenamientos y de participar en varias carreras, sus planes se truncaron al sufrir un accidente, en el que se fracturó la espalda, las manos y las costillas. 

    En los últimos años, Muniz ha hecho pequeñas apariciones en películas y series de televisión, mientras lidia cada día con su pérdida de memoria, ocasionada por las numerosas conmociones cerebrales que ha padecido a lo largo de su vida. La primera con sólo siete años de edad.

    Meg Ryan

    El caso de Meg Ryan podría resumirse con la frase "murió de éxito". Tras debutar en el mundo de la interpretación a los 20 años, y participar en varias producciones con papeles menores, como en Top Gun (Ídolos del aire), saltó a la fama, en 1989, tras protagonizar Cuando Harry encontró a Sally, junto a Billy Crystal. A partir de este momento, su carrera despegó de forma imparable y enseguida se convirtió en la reina de la comedia romántica.

    Algo para recordar (1993), Cuando un hombre ama a una mujer (1994), French Kiss (1995), Adictos al amor (1997) y Tienes un e-mail (1998) son algunos de los títulos más memorables de su filmografía. Unos títulos que provocaron en la actriz el sentimiento de haberse estancado en un único tipo de papel. Esta creencia, sumada a una serie de fracasos consecutivos, llevaron a la actriz a probar suerte detrás de las cámaras, con el drama bélico Ithaca. Pero la película no tuvo la acogida que esperaba, y de nuevo se sintió frustrada.

    Sin duda, este fue el verdadero punto de inflexión en su carrera en el mundo de la interpretación, y desde 2018 la actriz no ha vuelto a participar en ninguna producción cinematográfica. "No me quejo -hay muchas ventajas en ser famosa- pero hay un inconveniente fundamental para una parte de tu cerebro, tu yo, tu alma. Mis experiencias han sido muy limitadas", declaró la actriz en una ocasión a The New York Times.

    Brendan Fraser

    Otro de los rostros más populares del cine de finales de los 90, Brendan Fraser, también optó por alejarse de Hollywood. Su carrera despegó en 1997, tras protagonizar la mítica comedia George de la jungla. Un año después protagonizó la cinta de Bill Condon, Dioses y monstruos, para convertirse, en 1999, en la estrella de La momia, el filme de aventuras dirigido por Stephen Sommers. La excelente acogida que tuvo en taquilla hizo que junto a The Mummy Returns (El regreso de la momia) y La momia 3: La tumba del emperador dragón se convertiría en una de las franquicias más exitosas de comienzos de los 2000.

    Cuando parecía que Fraser estaba en lo más alto del panorama cinematográfico, un suceso -que ha confesó años después- le hizo replantearse su futuro dentro de la profesión. El actor aseguró haber sufrido una situación de acoso sexual por parte de Philip Berk, Presidente de la Asociación de la Prensa Extranjera de Hollywood. Aunque este lo ha negado en varias ocasiones, Brendan Fraser aseguró que fue uno de los momentos más espeluznantes de su carrera. 

    Tras confesar este incidente, "el teléfono deja de sonar en tu carrera y te empiezas a preguntar por qué. Hay muchas razones, pero ¿fue esta una de ellas? Yo creo que sí", declaró el actor a la revista Vanity Fair. Por si fuera poco, Fraser tuvo que someterse a varias cirugías debido a los daños sufridos durante el rodaje de algunas de las escenas de acción, y a un dramático divorcio, que le dejó en la cuerda floja. 

    Después de varios años retirado, parece que Fraser quiere volver a recuperar el tiempo perdido, y pronto podrás verlo en No Sudden Move, el nuevo largometraje de Steven Soderbergh para HBO Max. Además, también ha participado en lo último de Martin Scorsese, Killers of the Flower Moon, y actualmente está inmerso en el rodaje de Brothers, la comedia de Max Barbakow en la que comparte cartel con Josh Brolin y Glenn Close


    Daniel Day-Lewis

    La historia de Daniel Day-Lewis demuestra que, ni el hecho de estar en la cima de Hollywood ni el haber ganador tres Oscar y haber logrado otras tres nominaciones, puede retener a una estrella hasta el fin de sus días. El intérprete británico comenzó su andadura en el cine en 1982, con un pequeño papel en Gandhi, el oscarizado filme de Richard Attenborough. Ocho años después, se alzaba con su primer Oscar, a Mejor actor, por su papel en el filme de Jim Sheridan, Mi pie izquierdo. Gracias a este galardón pronto se convirtió en uno de los rostros más prolíficos del séptimo arte.  En 1994, fue nominado de nuevo a los Premios de la Academia de Hollywood por su brillante interpretación en el drama En el nombre del padre. Años después volvería a competir por la preciada estatuilla por sus trabajos en Gangs of New York (2002), Pozos de ambición (2007), Lincoln (2012) -en estas dos ultimas se coronó como ganador- y El hilo invisible (2017). 

    Precisamente fue El hilo invisible el detonante de la decisión que le llevó a dejar a un lado el mundo del cine. Daniel Day-Lewis anunciaba su retirada en noviembre de 2017, pero no fue hasta un tiempo después el cuando confesó que el motivo de su decisión sé debía a la depresión en la que se sumió tras interpretar a Reynolds Woodcock, el diseñador protagonista de El hilo invisible. "Al terminar, tanto Paul (el director) como yo nos sentimos inundados por un enorme sentimiento de tristeza, que nos agarró por sorpresa. Hasta ese momento, ninguno de los dos fuimos conscientes de lo que habíamos creado. Fue duro y todavía lo es", explicó el actor en declaraciones a W Magazine.

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